domingo, 30 de diciembre de 2007

Feliz Navidad

Felices fiestas a todos.

viernes, 21 de diciembre de 2007

El Canon de los ...

Desde que se aprobara en el congreso el canon digital, he leído y escuchado muchísimos comentarios a favor, en contra, o simplemente de duda, acerca del funcionamiento de esta medida. Pero hay una cosa que todavía no he escuchado decir a nadie, ¿por qué tiene que gestionar la SGAE ese dinero? El caso es, que se presupone que todos los medios digitales van a servir para copiar obras de artistas españoles, ¿por qué va a cobrar Jose Luis Perales cada vez que copie un disco de U2 o de Madonna? La otra cosa que más me llama la atención, que sí la he escuchado en alguna emisora de radio, es lo absurdo de esta medida como método de lucha contra la piratería. Es más, a partir de ahora, si voy a pagar un canon como compensación para los artistas, me sentiré en mi derecho de realizar la copia de sus obras. A efectos legales, no es que sea un delito la copia privada ni el intercambio P2P, siempre que no exista ánimo de lucro, pero a partir de ahora nadie podrá recriminarnos que es moralmente incorrecto copiar tal o cual disco o libro en vez de comprar el original. Ya estamos pagando una cuota permanete para compensarlos, por lo tanto vamos a amortizarla.

martes, 18 de diciembre de 2007

La necesidad de morir

Buscando relatos de ciencia ficción, me he encontrado con este fragmento de un ensayo del que es, en mi opinión, el gran genio de la ciencia ficción, Isaac Asimov. Merece la pena leerlo.

"A veces el lenguaje científico no concuerda con el lenguaje ordinario. Si uno tropieza con la expresión «radical libre», es probable que se imagine que se trata de algún extremista que no está en la cárcel. Sin embargo, en química tiene un significado muy diferente. En terminología química, una molécula está compuesta por más de un átomo. Cada átomo de una molécula está sujeto a otros átomos por un par de electrones. Así, un átomo de carbono puede estar sujeto a cuatro átomos diferentes de hidrógeno por cuatro pares diferentes de electrones. En ciertas circunstancias, un átomo de hidrógeno puede desprenderse, llevándose consigo su electrón. Lo que queda de la molécula original es un átomo de carbono con sólo tres átomos de hidrógeno. Donde debería estar el cuarto átomo de hidrógeno, no hay más que un electrón no sujeto a nada. El fragmento molecular que contiene este único electrón es un radical. Este electrón solo es muy activo y tiende a atacar con fuerza a otras moléculas para agarrar un átomo con el que constituir de nuevo una pareja de electrones. Esto ocurre tan rápidamente que un radical, incluso formal, no dura mucho y puede atrapar el átomo que se desprendió, antes de que pueda acabar de marcharse. Pero si un radical puede durar lo suficiente para rondar un poco de un lado a otro y atrapar un átomo de alguna otra molécula, se dice que es, durante su breve existencia, un radical libre.
Pueden formarse radicales libres dentro de células vivas. La radiación energética, como los rayos cósmicos, los rayos X o los ultravioletas del Sol puede producirlos. También pueden hacerlo ciertas sustancias químicas. Estos radicales libres pueden durar lo suficiente para dañar moléculas vecinas. Cuando las moléculas dañadas resultan ser proteínas, enzimas o, peor aún, las moléculas del ácido desoxirribonucleico (ADN) que forman los genes, la célula padece. Algunas porciones de la maquinaria celular pueden tener un mal fin.
El cuerpo tiene maneras de prevenir o corregir el daño causado por los radicales libres. Sustancias tales como la vitamina C y la vitamina E pueden desprender fácilmente electrones y, al hacerlo así, satisfacer el apetito de los radicales libres e impedir que causen perjuicio a otras moléculas. El cuerpo también tiene mecanismos correctores que pueden reparar moléculas dañadas por los radicales libres.
Sin embargo, no todos los daños de los radicales libres se pueden evitar o reparar. Esto quiere decir que durante la vida se producen y acumulan daños a las células. Con los años aumenta el número de células averiadas, y algunas partes necesarias de la maquinaria del cuerpo se hacen cada vez más defectuosas e ineficaces.
Algunos científicos creen que es este daño acumulado lo que causa la vejez y asegura que todos tengamos que morir al fin, incluso sin padecer infecciones ni sufrir accidentes. Si esto es así, podríamos vivir más tiempo si encontráramos algún medio más poderoso que los que tiene el propio cuerpo para prevenir los daños de los radicales libres. Por ejemplo, hay algunas plantas, como el arbusto creosota, que tienen una vida extraordinariamente larga. Este arbusto contiene, por ello, una gran cantidad de ácido nordihidroguaiarético (NDGA). Éste puede frenar los radicales libres suministrándoles un electrón, y tal vez lo hace con más eficacia que las vitaminas C y E.
Un bioquímico de la Universidad de Louisville, John P Richie Jr., ha probado recientemente esta posibilidad dando NDGA a mosquitos hembra. Estos mosquitos suelen vivir 29 días por término medio; pero con NDGA vivieron una media de 45 días, lo cual representa un 50 por ciento más de tiempo. Si produjese un efecto parecido en los seres humanos, podría aumentar nuestra esperanza de vida de 75 a 113 años.
No es probable que nadie trate de alimentar a seres humanos con NDGA, como experimento, pero la observación de Richie parece confirmar la teoría del envejecimiento por los radicales libres. Puede haber otras maneras menos engorrosas de evitar la formación de radicales libres o fomentar su eliminación, de manera que la vida humana pueda alargarse considerablemente. Pero entonces se plantearía la cuestión de si querríamos hacerlo, aunque pudiésemos. Una vida más larga de los seres humanos dispararía el ritmo de crecimiento de la población y haría necesario reducir el índice de natalidad aún más de lo que ahora parece aconsejable. Esto significaría que habría menos jóvenes. Los gobiernos, los negocios toda la maquinaria que rige la sociedad sería conducida durante períodos cada vez más largos por personas cada vez más viejas, y los jóvenes cada vez tendrían que esperar más tiempo para tener oportunidad de ocupar su sitio. ¿Es importante esto? Probablemente sí. No es sólo que los jóvenes son nuevos. Cada joven representa una nueva combinación de genes que puede producir un cerebro capaz tal vez de abordar los problemas de una manera nueva y creadora.
Una sociedad controlada por ancianos longevos, con una infusión cada vez más lenta de juventud y novedad, podría decaer y volverse estática. De hecho, es muy posible que la muerte del individuo sea necesaria para la salud de la especie. La ventaja de que ustedes y yo pudiésemos salir ganando si viviéramos más, podría suponer la decadencia general de la humanidad."

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Educación para la ciudadanía

Definitivamente a este país se le está atragantando la democracia. Lo mismo te multan por quemar una foto del rey, que permiten que un grupo de estudiantes menores de edad no acudan a una clase de educación para la ciudadanía alegando objeción de conciencia. Y yo me pregunto, ¿desde cuando deciden los menores que es lo más adecuado para su educación? ¿Y si mañana otro grupo se declara objetor de conciencia de las matemáticas? ¿Vamos a dejarles que no vayan a clase? A los padres de estos niños, que han permitido (o alentado, o incluso obligado) que sus hijos no acudan a esta clase, les recomendaría que les siguieran un fin de semana a ver como hacen un botellón, o que vieran como hablan a los profesores, verán como seguramente no les vienen mal esas clases. No estamos hablando de la asignatura de religión, que muy poco sentido tiene su obligatoriedad en un estado laico, sino de una educación para ser buen ciudadano. ¿Cómo justifican los padres que no quieren que sus hijos asistan a estas clases? ¿Es que quieren que no sean buenos ciudadanos? Como siempre ocurre en España, hay un trasfondo político-ideológico. Los partidarios de no dar esta asignatura son los mismos que apoyan la asignatura de religión, los mismos que vendieron su moral y su ética a un partido político que, en nombre de no sabemos quien, apoya la invasión de un país, lo cual conlleva la muerte de miles de personas inocentes. Muy cristiano.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Bicicleta olímpica

Una nueva modalidad olímpica.

Fogata de fotos

Los jóvenes que quemaron fotos del rey, han sido condenados a pagar 2.700 euros. Que vergüenza me da la justicia de este país. Que ridículo más grande ante el resto del mundo, que manera de venerar a este personaje llamado Juan Carlos, que asco me dan los jueces sin independencia para tomar decisiones. Seguimos involucionando. Yo creo que voy a encender la chimenea con todas las fotos de la familia real que encuentre.

Vía | El País

Cargador cebolla

Como fabricarse un cargador con una cebolla.

Evitando el canon

Si queremos grabar un cd con las fotos de nuestro último viaje, y nos da coraje tener que pagar un canon por almacenar nuestros datos, Traxdata ha presentado un cd que no lleva canon incluido en el precio, ya que viene con un software integrado que solo permite grabar fotos digitales. Lo único que hay que ver es si el precio no aumenta por el hecho de tener este software, ya que entonces el canon se lo estaríamos pagando a Traxdata.

Vía | Xataka Foto

Abuso de justicia

La SGAE debe tener a varios abogados acampados cerca de los diferentes tribunales del país, porque últimamente no paran de querellarse contra todo bicho viviente. La última ocurrencia de los ultra-defensores de la justicia es querellarse contra las asociaciones que los han denunciado a ellos. Se me ocurre un rocambolesco contraataque que podrían llevar a cabo estas asociaciones, denunciando a la SGAE por querellarse contra ellos, y así sucesivamente hasta el infinito.

Productividad

España es uno de los países de la Unión Europea con menor productividad. También somos los que tenemos la jornada laboral más larga, los que menos días de vacaciones tenemos al año, y los que menos festivos disfrutamos. No conformes con esto, la mayoría de empresas "exigen" a sus empleados que trabajen más tiempo del que les corresponde por su jornada laboral, en la mayoría de los casos, sin pagar más. Todo esto, sumado a la falta de incentivos extras que puede ofrecer una empresa (guarderías para empleados, zonas de descanso, etc), nos sitúan a la cola de Europa; y así seguirá siendo si no se toman las medidas oportunas. La primera de todas, la reducción de la jornada laboral completa, pasando de 40 a 35 horas semanales, es un primer paso fundamental para invertir esta tendencia, por mucho que desde el ejecutivo europeo se empeñen en culpar a la inmigración (demasiadas culpas llevan ya a cuestas).