martes, 1 de abril de 2008

Curso de sentido común para empresarios

Muchos dirán que un pobre trabajador como yo no es la persona más indicada para dar clases a un preparado empresario que dirige una compañía, pero viendo como funcionan la mayoría de las empresas (o al menos las del sur de España), no puedo evitar pensar que un poco de sentido común no les vendría mal. En general, no suelo valorar el sentido común como una gran virtud, pero cada vez lo echo más en falta.
Es de sentido común pensar que las empresas que obtienen un mejor resultado económico son las que mejor gestión de recursos realizan, principalmente la gestión de recursos humanos (las grandes empresas las forman grandes trabajadores). Si buscamos un poco por Internet, y nos fijamos en los entornos de trabajo de las grandes compañías, descubriremos que en sitios como Google, Microsoft, Apple o Adobe, por poner algunos ejemplos, trabajar es algo más que una obligación.
También es de sentido común, pensar que los países con un mayor rendimiento en el trabajo, son los que mejor gestionan la jornada laboral. España es el país donde se trabajan más horas al año de media, y sin embargo (o más bien, consecuentemente) somos uno de los países menos eficientes.
Caso práctico donde aplicar el sentido común. Si tu empresa atraviesa un delicado momento económico, y tus empleados demandan una revisión salarial, o el pago de atrasos, es mejor explicar claramente a los trabajadores, con las cuentas en las manos, la situación de la compañía, los planes de acción que se han llevado a cabo y las previsiones de recuperación, antes que seguir manteniendo la habitual postura de información reservada. Claro que para eso no puedes hacerte rico a costa de los demás, algo que cantaría mucho. Otra situación en la que la que aplicar la lógica; si tu empresa tiene beneficios extraordinarios que no se preveían, reparte un poco. Acumular mucha riqueza no está bien visto. Si conduces un Mercedes y tienes un chalet en la playa, hay que darle algún "caramelito" a los empleados, no vamos a engañar a nadie a estas alturas.
Por último, si no disponemos de sentido común (algo muy común ;)), más nos vale tener alguien al lado que sí lo tenga. Curiosamente esta es la formula de mayor éxito en nuestras empresas, empresario inútil que ha tenido la suerte (o la habilidad, podría ser) de rodearse de las personas adecuadas.
Con esto doy el curso por acabado. El próximo día aprenderemos a distinguir entre cerca y lejos, pero solo para alumnos avanzados.

No hay comentarios: