martes, 26 de agosto de 2008

Dinero de todos

La casa real española se empeña constantemente en dar una buena imagen ante los medios de comunicación, en caer bien a los españoles, en no dar la nota. Son muy conscientes de la nula utilidad que tienen para el estado, de que el papel que juegan es meramente testimonial, que no aportan nada al desarrollo del país, y que además de eso, se embolsan anualmente 25 millones de euros de los presupuestos generales del estado. Además de beneficiarse de ciertas "ayudas" por parte de empresarios afines a la monarquía. En época de crisis, la que vivimos actualmente, la obsesión por mantener la buena imagen se hace más latente. Es lógico, teniendo en cuenta que viven a costa de los demás, sin contribuir en nada. Es como dejar una luz encendida, consumiendo energía y aumentando la factura de la luz. Cuando la economía va bien, te las dejas encendidas, pero si nos aprietan el cinturón, vas revisando cada bombilla, e incluso las cambias por las de bajo consumo.
La casa real es como una bombilla de 100 millones de vatios, constantemente encendida, alumbrando un gigantesco descampado durante el día, a pleno sol, pero que por la noche no alumbra nada. Y a nadie se le ocurre cambiarla por una de bajo consumo, o mejor, apagar una luz que no sirve para nada.

1 comentario:

Sarkras dijo...

Tienes tanta razón en este texto que poco te puedo comentar.

Yo particularmente, aunque no me entusiasme que tengamos a los reyes por ahí, tampoco me molesta demasiado ya que esa misma característica que has comentado de que los reyes no tienen utilidad para el estado, les hacen más deseables (por lo menos no incordian en ese sentido).

Aunque sí, con esto de que tenemos que ahorrar energía y que no estamos para derrochar el dinero, estaría bien cambiarles por una bombilla de bajo consumo :)

Saludos!