martes, 23 de septiembre de 2008

Inconsciente

Todos los días veo gente que hace lo que quiere, sin importarle para nada los demás, sin pararse a ver si molesta a alguien. La ley de la selva, pero con algunas normas. No se te vaya a ocurrir darle un puñetazo a alguien que se ha saltado un semáforo y ha estado a punto de atropellarte, no vaya a ser que te denuncie. Sobreviven los más "listos", y no los más capacitados, o los más inteligentes.
Esta moda de hacer lo que te da la gana, es llevada a la máxima expresión en el tráfico. La gente conduce con el culo, cambia de carril sin mirar, se incorpora sin poner intermitentes, se salta los semáforos, se para en medio de una calle bloqueándola, y miles de cosas más.
Ayer al mediodía, llegando a mi calle buscando aparcamiento, llevaba delante un hombre en una moto que iba a recoger a su hija del colegio. El hombre se para a la derecha en el hueco de entrada del colegio, de manera que no estorba el paso, yo me dispongo a pasar a su lado. Como voy despacio da tiempo a que la hija se monte en la moto, y que el hombre se me plante delante del coche, si mirar, y sin poner intermitentes, obligándome a frenar bruscamente para no darle un porrazo. Pero lo que más me llama la atención es que el hombre iba con su casco, pero su hija no lleva, va con la cabeza al aire, para que si se cae al suelo, se haga el máximo daño posible. En una sociedad en la que robar para comer es un delito, a este tipo le permiten tener hijos, yo creo que deberíamos mirárnoslo.

1 comentario:

Twat Boy dijo...

Totalmente de acuerdo. Cada uno a su rollo, paro aquí, corto la calle veinte minutos y me da igual. "Estoy trabajando" es la razón, cuando tiene un reservado a carga y descarga dos metros más allá... Además en Madrid es sangrante: en la calle Goya, Velázquez, Serrano (zona de negocios, de tiendas caras) la policía vela para que no haya doble fila ni un segundo. En Ciudad Lineal, Usera (barrios más modestos) la policía pasa muchísimo, sólo patrulla...