lunes, 6 de octubre de 2008

¿Crecer o mantenerse?

Para bien o para mal, trabajo en una mediana empresa, con todas las ventajas e inconvenientes que eso conlleva. Las medianas empresas pueden subsistir en el mercado si saben bien a que juegan. Hay una buena oferta de proyectos adecuados para empresas de menos de 100 trabajadores. El problema surge cuando a una compañía de este tipo, se le presenta un proyecto de grandes dimensiones. Llegado este momento, solo quedan dos opciones, crecer o retirarse. No se puede emprender un gran proyecto siendo una empresa mediana, hay que plantearse dar el salto y convertirse en una empresa con proyección. Yo prefiero estar en una empresa mediana, que abarque proyectos medianos, por las comodidades que eso supone, además de la mayor posibilidad de promoción interna, y la menor competitividad entre empleados, lo que genera buen ambiente laboral. Pero ahora mi empresa está emprendiendo un gran proyecto, un proyecto que les viene grande, y quieren llevarlo a cabo sin crecer, porque tiene miedo de no poder mantener en un futuro a un gran número de trabajadores. El miedo y la mala gestión están convirtiéndola en un bocado apetecible para una gran multinacional, que se abriría paso en un mercado difícil de penetrar, y a los que ahora formamos parte de ella, se nos pueden abrir las puertas a otro mundo laboral. Qué sea mejor o peor, de eso ya tengo mis dudas.

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