domingo, 30 de noviembre de 2008

La ciencia de la belleza

Que no la belleza de la ciencia, que es otro tema. Este es el primer post que voy a escribir acerca del libro que estoy leyendo actualmente, el cual me ha enganchado desde el principio, y con el que estoy aprendiendo muchas cosas muy interesantes. El libro está dividido en distintas entrevistas con grandes científicos, agrupadas por una temática, todo con un lenguaje llano y comprensible, para hacer que sea lo más divulgativo posible.
El primer capítulo habla sobre la ciencia de la belleza. Para la mayoría de la gente la belleza es algo subjetivo, que cambia en función de los ojos del que miran, y que no sigue unas pautas establecidas. Sin embargo todos conocemos personas que para la mayoría resultan atractivos, gente guapa que suele gustar a casi todos (salvando las excepciones). Según Victor Johnston, profesor de biopsicología de la Universidad de Nuevo México, existen una serie de indicadores que definen la belleza en las personas, o mejor dicho, hacen que seamos más o menos atractivos. La belleza puede estar más o menos marcada por las modas, pero la atracción es algo que surge desde nuestra entrañas, y que no podemos controlar. Una de las características que nos hacen más atractivos es la simetría. Una cara simétrica refleja un mejor sistema inmunológico, algo que es captado inevitablemente por la otra persona, que recibe una información genética que hace que seamos más aptos para procrear, que es el objetivo final que llevamos inscrito en nuestros genes. Esto no quiere decir que si cogemos una foto nuestra, copiamos media cara y la pegamos invertida, vayamos a estar más guapos. Esa simetría irreal es demasiado artificial y resulta desconcertante. Pero si cogemos caras que nos resulten atractivas, podemos comprobar como en muchos casos tienen una simetría superior a la del resto de la gente (los menos agraciados). Podéis hacer la prueba.

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