viernes, 5 de diciembre de 2008

Las horas zombis

Ayer hablaba en otro post acerca del reloj biológico de nuestro cuerpo. En relación con este tema existen los denominados ciclos circadianos, que son los periodos de tiempo que rigen el funcionamiento de nuestro cuerpo. Si alguna vez te has quedado toda la noche estudiando, habrás notado que entre las 3 y las 6 de la mañana aproximadamente, tu mente alcanza el nivel mínimo de vigilia. Esta franja horaria es lo que el profesor de Matemática Aplicada de la Universidad de Cornell, Steven Strogatz, denomina la zona zombi. Durante este periodo existen mayores probabilidades de que ocurran accidentes como el de Chernobyl o la tragedia de Bhopal en la India, que ocurrieron en dicha franja.
Al igual que durante las horas de la zona zombi nos cuesta mucho mantenernos despiertos, al llegar el amanecer es muy complicado quedarse dormido. Aunque estemos en una habitación cerrada en la que no entra nada de luz, nuestro cuerpo sabe que el día va a comenzar, y comienza a segregar cortisol, que nos dará la energía necesaria para afrontar las actividades diurnas.
Cuando nos vemos obligados a pasar la noche en vela, o viajamos hasta un país de distinta franja horaria (sufriendo lo que se conoce como jet lag), sufrimos trastornos en los ciclos circadianos. Un consejo para evitarlos es adaptarse lo más rápidamente al horario local y procurar que nos de la luz del sol. La luz solar es un regulador de nuestro reloj corporal muy eficaz. Así que lo mejor es intentar dormir por la noche aunque no tengamos sueño, y por el día pasear al aire libre.

Vía | Libro de cabecera

3 comentarios:

deepbane dijo...

Mmmm interesante :) Una vez me dormí comiendo pizza en la mesa de un restaurante porque, al llegar a la ciudad de destino, la anfitriona no me dejó ir a dormir "para evitar el jet lag". A cambio, lo dicho, me quedé frita mientras cenaba XD

Aloisius dijo...

Lo malo del jet lag es cuando es en dirección oeste-este. Si vas de aquí a NY, tienes un día de 30 horas, aguantas un poco más por la noche, duermes como un bendito, y al día siguiente como nuevo. Pero al revés, tienes un día de 19 horas, no tienes sueño por la noche, duermes mal, al día siguiente estás matao y te duermes por las esquinas, y te lleva una semana ponerte en hora.
La única opción es hacer la machada y en vez de un día de 19 horas, marcarte uno de 43, y tirar pa'lante.

n.vázquez dijo...

Nefta, yo me pregunto cómo te afectaría a tí el jet-lag. Porque la verdad,tú desde pequeño has sido tipo batman. ¿Que harías si te pegaras una temporada de invierno en el norte de Finlandia? Me río yo de la actividad de Asimov.