lunes, 30 de marzo de 2009

Un gran negocio

En esta época de crisis es raro que alguien se atreva a abrir un negocio. Lo normal es que, debido a las dificultades que siempre conlleva comenzar con una nueva empresa, la gente opte por dejarlo para un mejor momento económico. Pero hay un negocio al que no le afecta la crisis. Al menos en lo que a número de clientes se refiere. Estoy hablando de las funerarias.

Por muy mal que vaya la economía, la gente no va a dejar de morirse. Después está en cada uno si puede sacar dinero de la muerte ajena sin sentirse mal. Yo no podría, pero tampoco me parece algo despreciable.

4 comentarios:

antonio dijo...

LLevas razón. Al final del año las cuentas ( los muertos ) salen. Siendo un negocio tan própero podian humanizarlo más: me refiero a quitarle teatro en momentos tan delicados. Igual se aprovechan que no estamos para nada en esos días y aceptamos lo que nos pongan abrumados por el dolor.

mortiziia dijo...

Pues sí, son apuestas seguras. Aquí, sin embargo, arrasa más el negocio «opuesto»: pañales, potitos, cunas y demás cosas para bebés. No es de extrañar, con la tasa más alta de embarazos adolescentes de la UE y la cultura de hacer carrera de la familia numerosa...

Nesta Vazquez dijo...

@mortiziia, no sabía que hubiera tantos embarazos adolescentes por esas tierras.

mortiziia dijo...

Te dejo este enlace por si tienes curiosidad.