domingo, 26 de abril de 2009

Cuando emulé a Michael Schumacher

Otra anécdota de viajes en tren.

Esta vez no me quedé dormido. Bajé a la calle con mi maleta, esperando por si pasaba un taxi. A los cinco minutos vi que no venía ninguno, y llamé a RadioTaxi. Después de 15 minutos esperando, volví a llamar para ver que pasaba. No me lo cogían. Seguí esperando, solo quedaban 20 minutos, si no venía un taxi pronto, perdía el tren.

(Modo presente ON)

De repente me giro y veo a más de 40 personas esperando el autobús; aquí pasa algo. Pasan dos mujeres junto a mí comentando que los conductores de TUSSAM están en huelga, y solo hay servicios mínimos. Me cago en la madre de TUSSAM, coger un taxi va a ser imposible. Quedan quince minutos para que salga el tren, la desesperación se apodera de mí. Cojo la maleta en peso y empiezo a correr dirección a mi casa, porque no llevo encima las llaves del coche (nunca más). Subo a la velocidad del rayo, cojo las llaves, bajo por las escaleras porque el ascensor ya no está en mi planta, salgo a la calle y voy corriendo como un loco hacia el coche. Pongo la maleta en el asiento del copiloto y arranco.

Quedan menos de 10 minutos, es imposible que me dé tiempo a llegar; a no ser que la ciudad se convierta en un circuito de carreras. Durante el trayecto de mi casa a la estación cometo todas las infracciones habidas y por haber, de las cuales me arrepiento totalmente. Conduzco como un autentico malnacido, adelantando a todos los coches como si de un grupo de conos se trataran e invadiendo el sentido contrario cuando puedo. Casi oigo los insultos de los otros conductores.

Llego un minuto antes de la salida del tren, pero tengo que aparcar. Imposible. Dejo el coche en en una zona en la que está prohibido, pero en la que siempre hay coches aparcados de gente que va a la estación. Salgo corriendo del coche con la maleta en brazos. Cuando me voy acercando al control de acceso, una de las azafatas me ve corriendo a lo lejos, y avisa a los vigilantes para que no cierren. Paso la maleta por el escáner y me subo al tren. Una nueva hazaña de Flash.

P.D. Afortunadamente, no me multaron.

6 comentarios:

Introspectre dijo...

Nesta, me ha dado miedo leer el post, tío, casi como si fuera la maleta, observándolo todo sin poder hacer nada :) Me alegro de que no te multaran, pero me asaltan una duda ¿cuánto tiempo estuvo el coche aparcado?

mortiziia dijo...

Me ha dado ansiedad solamente con leer esto. ¡Qué mal rato cuando se tuercen las cosas y te ves a punto de perder el transporte!

Tengo la misma duda que Introspectre con lo del aparcamiento, y más. Pienso en la estación de Málaga y en lo que recuerdo de la de Sevilla... ¡y es que aunque dejes el coche en la fila de los taxis en la mismita puerta de la estación no da tiempo en un minuto a llegar al andén!

Nesta dijo...

@Introspectre, @mortiziia, estuvo desde el lunes hasta el viernes aparcado. Cuando la adrenalina se apodera de mí es como si tuviera poderes y el tiempo se detuviera. Tuve que correr bastante.

Gohan dijo...

Venía directo a preguntarte por el coche, pero veo que ya o han hecho jeje. Veo que por las prisas que llevabas lo que menos te importó era que el coche se lo llevara la grúa.

Banyuken.es dijo...

¿Y si te mudas?

Nesta dijo...

@banyuken, ya me mudé. Esta historia es de cuando vivía en Triana, que me cogía más lejos Santa Justa. La historia anterior es posterior en el tiempo, después de mudarme cerca de la Barqueta, por eso el taxi pudo llegar a tiempo.