viernes, 15 de mayo de 2009

Aprendiendo a ser persona (XX)

Vivir por encima de tus posibilidades.

Todos conocemos algún caso, un amigo, un familiar o un conocido que, por cualquier motivo, comienza a ganar más dinero del que estaba acostumbrado, o recibe de repente una suma importante. Entonces se da cuenta de que su coche, su piso o su móvil no encajan en su nuevo estatus, y en su afán por renovarlo todo entrega su futuro económico al banco, que se encargará de vaciar su cuenta cada mes para satisfacer su ego.

Pero la vida es puñetera y te golpea cuando menos te lo esperas. Un día se queda en el paro y sus ingresos se reducen a una cuarta parte, aunque la letra del Mercedes sigue ahí, impasible, acechando. Entonces tiene que vender la casa de la playa, malvenderla para conseguir rápido el dinero. De repente se da cuenta de que no necesita dos portátiles de 2000 euros, y que los trajes de Hipercor le sientan igual de bien que los de Armani; el Mercadona está más cerca de casa que el Opencor, y la moto ya apenas la usa, así que mejor venderla.

Es algo que se repite inevitablemente, familias que se van hipotecando más y más mientras van aumentando sus ingresos. En un programa de Cuatro, una familia en la que el marido y la mujer estaban en el paro, tenían una deuda que ya superaba el millón de euros. Dos hipotecas, dos coches, una caravana, una moto, varias tarjetas de créditos y otros tantos préstamos personales. Muy fuerte, y sin embargo son estas personas las que mantienen el sistema. Son los consumistas desmedidos los que sostienen la economía de los países capitalistas, y en cierta medida, son necesarios para que los que intentamos desmarcarnos un poco del consumismo, podamos seguir escribiendo sobre ellos desde nuestros cómodos sillones de Ikea.

8 comentarios:

antonio dijo...

Si nos vamos A EXTREMOS , existen dos tipos de personas: los no pueden dormir con deudas y los que no puden dormir sin ellas. Prefiero tener preocupaciones durante el día y dormair de un tirón por la noche. Si eso supone consumir menos, pues se hace y no pasa nada.

Canoso dijo...

Qué triste... y que cierto!

Yo soy de los del sillón de Ikea y dormir tranquilo, una especie en extinción.

Saludos

acoolgirl dijo...

En el programa ese de Cuatro se ve cada cosa... gente que gasta 500 euros de móvil al mes!!

De verdad les hace falta hablar tanto??

Todo debe tener una medida.

Un besoteee

Banyuken.es dijo...

Sí, este tipo de situaciones son más comunes de lo que pensamos. Afortunadamente, yo el tema del consumismo lo llevo bien, el único capricho que me he dado en toda mi vida es el iPhone.

Todd Morales dijo...

Y una pena, en estos tiempos el subir un escalón económico no significa permanencia en ese escalón económico. Siempre hay que tener precaución.

Por cierto me acabo de dar cuenta que estoy en la lista de los que no se callan xD

Nesta dijo...

@antonio, yo también prefiero dormir agusto.

@Canoso, yo soy de los tuyos.

@acoolgirl, no sé como se puede gastar 500 euros de movil, aunque estés hablando todo el día, que locura.

@Banyuken, siempre que te lo puedas permitir, lo malo es endeudarte para poder comprarte un iPhone.

@Todd Morales, bienvenido al salón de la fama ;)

Marc Vidal dijo...

Me has dado una idea para un post, y es que has dado en el clavo.

La gente con más pasta que conozco son los que menos lo parecen y es porque mueven su dinero en vez de malgastarlo en simbolos de estatus.

Gohan dijo...

Yo cometí hace algunos años el error de comprarme un coche demasiado caro para lo que ganaba en ese momento, y lo pasé muy mal. Ahora, pese a que sigo siendo el mismo materialista caprichoso de antes, la experiencia me hace valorar mucho más lo que cuesta ganar el dinero y lo rápido que se va si no tienes cabeza.