viernes, 29 de mayo de 2009

Aprendiendo a ser persona (XXII)

Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.

En época de bonanza económica, las grandes empresas y los bancos obtienen beneficios millonarios. No solo los obtienen, sino que se encargan de anunciarlo a los cuatro vientos, presentando los informes con los aumentos en los beneficios con respecto a años anteriores, para dejar claro el crecimiento de la empresa.

Si bien es verdad que hay algunas cajas que destinan parte del dinero a obras sociales, los dueños, accionistas y directivos de todos los bancos y cajas (incluidas estas), obtienen grandes beneficios económicos con los que se enriquecen. Cuando la cosa va bien, va bien para ellos.

En época de crisis, cuando la cosa se pone fea, estos bancos y cajas piden ayuda al gobierno para no irse a pique. Ese dinero sale de las arcas del estado, es dinero que hemos puesto entre todos, dinero que los bancos usarán para mantener el negocio y seguir ganando dinero a nuestra costa. Nos piden dinero para ganar más dinero.

En las empresas pasa algo parecido. Se socializan los errores y se privatizan los méritos.

Cuando algo falla y eso le cuesta un cliente o dinero a la empresa, si no hay un culpable claro, se reparte el marrón entre todos los trabajadores. Pero cuando un comercial consigue cerrar un gran negocio que va a dejar beneficios millonarios, el mérito es suyo. A veces, cuando el negocio es muy importante, la dirección de la empresa decide enviar un correo de agradecimiento por el esfuerzo realizado a los trabajadores. Pero el que se lleva una comisión por la venta es el que lo vende.

Conozco a comerciales capaces de venderle hielo a un esquimal. Tiene mérito ser capaz de plantarse delante de una persona y convencerle de que es absolutamente imprescindible que adquiera algo que ni siquiera necesita. Pero engañar a la gente para vender algo que no funciona solo puede hacerse de dos formas, sin escrúpulos, o con remordimientos. Siempre es mejor saber que lo que vendes es un producto de calidad que no te va a dejar el culo al aire.

Señores comerciales, hay que ser más agradecidos y aprender a valorar a los que os dan algo que ofrecer al cliente, los vendedores de humo duermen peor.

1 comentario:

antonio dijo...

Hay algunos " que pa que " de "brasas". Comprando un coche tuve que decirle al jefe de ventas discretamente: " Mira, me gusta este coche y quiero comprarlo pero si no le dices a fulanito que se vaya a tomar un café y nos deje tranquilos, me voy a otro concesionario ". Final feliz.