domingo, 3 de mayo de 2009

Cúmulo de despistes

Con esta historia concluye la trilogía de anécdotas de viajes en tren. Los derechos para la película todavía están en venta.

Esta vez no me pasó a mí, sino a un compañero de trabajo. Por cuestiones que no vienen al caso, este se quedó a dormir en casa de una compañera de Madrid, la cual compartía piso con otro compañero también de Madrid. Tenía los billetes de AVE de un grupo de 6 ó 7 personas, y habían quedado en la estación media hora antes de la salida, para embarcar (¿entrenar?) todos juntos.

La compañera de Madrid se levantó antes y salió del piso, dejando abierto el cierre de seguridad de la puerta, para que él pudiera salir cuando se levantase para ir a la estación. Mientras estaba todavía dormido, apareció el otro compañero que venía de Madrid, entró en el piso, fue a su habitación, soltó la maleta y salió dirección al trabajo, sin percatarse de que había alguien en la casa. Al irse cerró el seguro de la puerta, dejando encerrado a mi compañero con todos los billetes de tren.

Al levantarse y comprobar el percal, llamó a uno de los que tenía que coger el tren, que vivía cerca del piso, para que se pasara por allí, pasarle los billetes por debajo de la puerta, y así al menos que solo perdiera el tren él. La conversación fue más o menos así.

-"Oye fulanito, pásate por casa de menganita, que tengo todos los billetes de AVE y me he quedado encerrado".
-"Vale".

Después consiguió contactar con la compañera para que volviera al piso a abrirle la puerta. Tuvo tiempo de esperar a que llegara y salir antes de que apareciera el que tenía que recoger los billetes. Extrañado intentó llamarlo, pero no le cogía el teléfono. Llegó a la estación preocupado, y cual sería su sorpresa al encontrárselo allí como si no pasara nada.

-"¡¿Pero tú no te ibas a pasar a recoger los billetes?!"
-"¡Ah! Es que estaba medio dormido y no me he enterado de nada, así que pensé, ya me lo dirá luego".

8 comentarios:

Miriam dijo...

Me sé varias historias de ese tipo... gente que encierra a otra gente en sus casas. Y yo que nunca cierro con llave...

Maybellene dijo...

Jeje hacía días que no me pasaba y ya me he leído las últimas entradas. Muy muy curiosas, aunque la primera me impacctó bastante, no conozco mucha gente que se traslade a la velocidad de la luz, compréndelo :P

Nesta dijo...

@Miriam, yo siempre cierro con llave, es una manía.

@Maybellene, yo la verdad es que no recuerdo nada de esos 15 minutos, es como si no me hubiera pasado a mí. Será un efecto secundario de los superpoderes...

turistaentupelo.com dijo...

jajaja

Que buena!

Yo una vez me quedé encerrado en casa cuando tenía que ir a trabajar, y resultaba que la puerta no se abría por dentro, también fue una movida, y cuando se lo explicaba a mi jefe ni se lo creía.

Gohan dijo...

Muy buena la historia, surrealista total. Respecto a lo de cerrar con llave, yo no cierro nunca a no ser que deje mi casa por un viaje de varios días o similares. Debe ser que vivir en una ciudad pequeña y confiable te arrastra a estas cosas.

Janton dijo...

A mí lo que sí me ha pasado es bajar la basura y cerrar la puerta al salir con la bolsa, y al volver con el chandal y cara de asqueado encontrarme que POR SUPUESTO no había cogido las llaves, que se habían quedado dentro...

Nesta dijo...

A mi con las llaves de mi casa me han pasado mil cosas. Soy muy despistado. Ya contaré algunas anécdotas para que os echéis unas risas a mi costa.

antonio dijo...

Variante real de despitado: sales con el perro , das la vuelta y compras algo. Vuelves a casa y no puedes entara porque te has dejado la llave dentro y tu señora llega a las 10. Y las cosas tienes que que dejarla en casa del vecino que por suerte estaba. Es como estar encerrado fuera de casa.