lunes, 18 de mayo de 2009

Sultan Blunda

El que no tiene un colchón es porque no quiere.



Aunque llamar a esto colchón es un poco exagerado, más bien es una colchoneta. Pero todo el mundo sabe lo bueno que es dormir sobre superficies duras, si no que se lo digan a un faquir.

Si te das una vueltecita por Ikea podrás ver como hacen pruebas de resistencia de sus muebles, con unos sofisticados robots que presionan sillones simulando el peso de un ser humano y abren y cierran cajones. Alta tecnología al servicio del ciudadano medio. "Ponga un sofá en su vida por el mismo precio que llena el depósito de su coche".

Siendo realistas, deberían colocar a los hijos de la familia que te toca delante de la cola, saltando encima de los sillones y abriendo y cerrando los cajones. Esos pequeños seres que son capaces de sacar de sus casillas a Solbes, serían una buena prueba de resistencia. "Traiga a sus hijos a Ikea y deje que salten encima de nuestro sillón KARLSTAD. Si consiguen romperlo le hacemos un 50% de descuento". Aunque habría que retocar un poco el texto, antes de que se presentase Falete con sus padres.

4 comentarios:

morilandia dijo...

muy bueno lo de falete XDD

Marc Vidal dijo...

Por ese precio te compras 2 y ya tienes colchón

Nesta dijo...

@Marc Vidal, es una solución, aunque creo que amontonar colchones finos no tiene el mismo efecto que un solo colchon más grueso.

acoolgirl dijo...

Cierto cierto... mejor que hicieran las pruebas con gente de verdad y niños de verdad... Seguro que hasta les subirían las ventas!! xDD

Un besoteee