La vergüenza ajena es un sentimiento extraño. Sentimos vergüenza por factores externos, que no tienen por que afectarnos. La sentimos al ver ciertos comportamientos en algunas personas a las que ni siquiera conocemos, como alguien que se pone en ridículo delante nuestra, y por una extraña empatía con la persona, sentimos nosotros la vergüenza, cuando debería sentirla ella.
Me recuerda un poco a los bostezos, que son contagiosos. La vergüenza ajena es similar, solo que en muchas ocasiones, el portador no sufre la enfermedad.
6 comentarios:
No soy de sentir demasiado vergüenza ajena, la verdad... no sé, me parece que cada uno puede hacer lo que quiera y yo no tengo que meterme ni sentir nada.
Pero, lo de los bostezos sí que me pasa!! Jajaja!!!
Un besitooo
Yo no puedo evitar avergonzarme hacia ciertos comportamientos de algunas personas, situaciones que más que vergúenza me dá reparo verlas, no sé si es por empatía o simplemente lástima... pero sí, si esa persona cree que hace lo correcto o directamente le dá igual, no somo nadie para decir nada, y menos pasarlo mal por él, jeje.
Es cuando le pasa algo embarasozo a alguien más, o cuando dice algo que no tenía que decir, a mí me pasa de vez en cuando.
Por ejemplo, escribir embarazoso "embarasozo" es embarazoso.
@acoolgirl, a mi me gustaría no sentirla, pero no puedo evitarlo.
@Maybellene, no es que lo pase mal, pero siento vergüenza y no lo puedo evitar.
La vergüenza ajena es una cosa cultural, a los esquimales no les pasa. Ni a los políticos.
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