jueves, 4 de junio de 2009

Uno de estos días perderé la cabeza

Soy una de las personas más despistadas que conozco. Soy tan despistado que a veces se me olvida. Solo conozco a tres personas más despistadas que yo, mi padre, mi tía y mi abuelo, por lo cual deduzco que lo llevo en los genes.

Ser tan despistado me obliga a ser extremadamente organizado en algunos aspectos. Por ejemplo, en el trabajo, tengo siempre una hoja de cálculo abierta en la que voy apuntando todo lo que hago cada día y las horas que empleo en la tarea que sea. Gracias a esto he podido quedarme a gusto respondiendo a algún correo en el que, de forma sutil, me recriminaban ciertos retrasos en la entrega de un parche.

Como todo buen ser humano que se precie, aprendo a base de palos. Empecé a rellenar la hoja de cálculo en el trabajo cuando tuve que hacer memoria de lo que había hecho hacía varias semanas y no me acordaba de nada.

Al empezar a trabajar fuera de mi ciudad, mi rutina cambió por completo. Puse especial atención en ciertos aspectos, como el de los billetes de tren, el cargador del móvil y otras cosas que no debía olvidarme de ninguna de las maneras. Pero una cosa en la que no caí fue el aparcamiento.

Donde yo vivo es complicado aparcar. Casi nunca consigo aparcar dos días seguidos en la misma calle. En circunstancias normales, dejaba el coche un lunes por la tarde y lo volvía a coger el martes por la mañana. Pero trabajando fuera, lo aparcaba un domingo (a veces un viernes o un sábado) y no lo cogía hasta el viernes o el sábado. En ocasiones pasaban dos semanas sin coger el coche. La consecuencia de esto es que las primeras semanas me pasaba más de 20 minutos buscándolo, incluso en una ocasión pensé que me lo habían robado. Para solucionar este problema, empecé a acostumbrarme a hacer una foto con el móvil de la calle en la que había aparcado.





El método funcionaba, pero como las cosas buenas, me creó adicción. Desde ese momento me cuesta mucho más recordar donde he dejado el coche, aunque lo aparcara el día anterior. Mi mente se relajó en ese aspecto, y ahora me cuesta horrores acordarme. Así que he tenido que automatizar este sistema.





Todos los días cuando aparco, me bajo del coche, cojo el móvil, y hago una foto de la calle. Suelo borrarlas cada día, pero a veces se me acumulan varias y si no fuera porque están ordenadas por fecha, me volvería loco.



Para mí estas fotos son un fragmento de mi memoria. Están en el móvil, pero forman parte de mi mente. Mi cerebro, en vez de memorizar una calle, almacena la información que me indica donde debo buscar, en este caso el móvil. Como un acceso directo en el escritorio de mi ordenador que enlaza con una unidad de red.

11 comentarios:

n.vázquez dijo...

Nefta; yo creo que si no es alguien como nosotros le puede parecer hasta exagerado. A mí me ha pasado con los aparcamientos de "Los Arcos" o "Carrefour" (ahora no recuerdo bien). Están numerados en el suelo.Yo les iba haciendo fotos para acordarme después de la planta y del sitio, hasta que tuve una colección de números comparable a un kiosko de la ONCE, pues no me acordaba de borrarlos. Así que más de una vez me hacía un taco pues no me acordaba del tema de la fecha de la foto. Bueno, que te voy a contar yo a tí...

antonio dijo...

¿Despistado? Si yo te contara... El otro dia fui al hiper vigilado y tuve que escribir el numero y la planta donde estaba porque la semana anterios me leve 10 minutos buscando el coche. Desastre es poco.

antonio dijo...

¿Despistado? Si yo te contara... El otro dia fui al hiper vigilado y tuve que escribir el numero y la planta donde estaba porque la semana anterios me leve 10 minutos buscando el coche. Desastre es poco.

mortiziia dijo...

Menos mal que no te tienes que ver dejando la bici en sitios como éste... yo si voy con el maromo, no hay problema porque tiene un sexto sentido para detectarlas, pero una vez aparqué ahí yendo sola y por poco la doy también por robada. Lo mío no es por despiste, sino por desorientación, que me pierdo hasta en mi barrio de toda la vida - ver una calle en una foto solamente me serviría para decir "sí, conozco la calle, pero no sé llegar...". ¡Suerte que no tengo coche!

Nesta dijo...

@mortiziia, viendo esa foto no me preocupa tanto encontrar la bici, sino como sacarla de ahí.

mortiziia dijo...

Pues eso mismo pienso yo cuando veo coches aparcados muy muy pegaditos en línea o cuando no hay espacio humano para abrir la puerta y entrar si están en batería. A unas malas, la bici la llevas en volandas...

Maybellene dijo...

Lo del coche ya es ser algo más que despistadillo eh ;) Auqneu reconozco que hace cosilla de un mes me tiré buscando el coche también 10 minutos, todo preocupada pensando que me lo habían robado :S y luego es que estaba un poco más arriba y encia detrás de una furgoneta que me lo tapaba, casi me da argooo

Creo que deberían seleccionarte para hacer la II parte de Memento... jaja

Nesta dijo...

@Maybellene, también pensé en tatuarme el nombre de la calle, pero era más lento y doloroso ;)
De todos modos esto no es nada, ya contaré algunas anécdotas de despistes mucho más grandes.

Alury dijo...

Yo tb soy muy despistada!!! Pero lo tuyo es en plan Memento total!!! jajjajjajaj... Un besito

deepbane dijo...

:)))))
Si además de despistado tu sentido de la orientación fuera nulo, como el mío, este método no te serviría :P Yo me lo apunto en una libretita o en el móvil, con la foto sería incapaz de volver al sitio!! Con la dirección siempre puedo preguntar. Una vez pasé media hora dando vueltas dentro de un parking... buf! Y en la facultad nunca me acordaba de donde estaba el coche... a veces me iba al sitio del día anterior o de vete tu a saber cuándo. Por eso años más tarde, en el trabajo, opté por llegar prontito y aparcar siempre en el mismo lugar del parking :)

Es realmente complicado esto de ser despistado... como bien dices, sólo hace falta organizarse.

LostadictO dijo...

jajasjsjsjsja. Este tema me suena.
El dia que fuimos a itálica vivmos un episodio de estos. jsjsajsajasjsaj