domingo, 23 de agosto de 2009

El padre, el hijo y el burro

Un padre y su hijo volvían del campo con su burro después de un duro día de trabajo. Sabiendo el largo camino que les quedaba, el padre se montó a lomos del burro mientras el hijo tiraba de este. En el camino se cruzaron con un pastor que comentó indignado, - "¿Cómo puede un padre dejar a su propio hijo que tire del burro mientras él va cómodamente sentado?" - Padre e hijo se miraron extrañados y, acto seguido, intercambiaron sus posiciones.

Al cabo del rato se cruzaron con un anciano que también se mostró contrariado, - "Hay que ver como es la juventud, deja a su padre tirar del burro mientras él va sentado, siendo fuerte y joven". - Esta vez ambos deciden bajarse del burro y continuar el camino a pie, hasta que se cruzan con un ganadero que les dice, - "¿Pero como es que van los dos andando teniendo un animal de carga de tan buen porte?" - Después de esto deciden montarse a lomos del burro, y entonces pasan junto a un cura que comenta, - "Pobre animal, por si no fuera suficiente la carga que tendrá que soportar en el trabajo, también tiene que llevar a cuesta a sus holgazanes dueños".

Esta historia que seguramente muchos conozcáis, tiene una moraleja muy evidente pero que a la mayoría de la gente le cuesta poner en práctica, haciendo que la opinión de los demás guíe en ocasiones nuestros actos. Siempre es mejor equivocarte por ti mismo, que acertar sin convicción.

Fotografía de All Eyes.

2 comentarios:

Banyuken.es dijo...

El conde Lucanor.

Nesta dijo...

@Banyuken, no sabía que era un cuento suyo, gracias por la información.