jueves, 6 de agosto de 2009

Iraq, ciudad de vacaciones

Si crees que tuviste una infancia complicada, mira a este niño:


Fotografía de The Frame.

La foto no tiene desperdicio. Lo primero que me llama la atención es la cara del niño, entre asustado y sorprendido. Parece la persona más coherente de ese entrañable grupo, mira la pistola como pensando, ¿quién será el imbécil que le ha dado un arma a este tipo con cara de subnormal? Ese es el segundo detalle, ¿es esa cara la de un ser humano? ¿hay un cerebro tras ese amasijo de piel?

Otra cosa curiosa es que el señor que no conoce la lejía Neutrex lleva en una mano algo que, a mí, me parecen dos flores rojas. No sé a que chica intenta impresionar, pero rodeado de un grupo de subseres armados no creo que consiga su número de teléfono.

Y por último, el muchacho que lleva al niño en brazos se ha colado en la manifestación con un llavero en forma de pistola en la mano (clic para ampliar). Sí señores, Iraq lleva todo este tiempo combatiendo contra Estados Unidos con armas de juguete. Me gustaría saber que habría pasado si les hubieran dado armas de verdad.

2 comentarios:

mortiziia dijo...

La cara del pobre chiquillo no tiene desperdicio. La anilla para llevar la pistola al cinto, tampoco.

Hace unos meses entablé amistad con un iraquí de Kirkuk que salió de su país un año después de la entrada de los estadounidenses, perseguido por la «nueva ola» de islamismo que se instauró en Iraq tras la caída del régimen. Me quedo ojiplática perdida con sus relatos de primera mano; hay cosas que jamás me habría imaginado.

Miriam dijo...

Observar las fotos con lupa da siempre mucho que pensar. Ha sido el momento de reflexión del día. Gracias, Nesta.