miércoles, 12 de agosto de 2009

Tu amigo el portero

Hace unos días de camino a mi casa pasé junto a un grupo de niños que estaban jugando al fútbol. Uno de ellos que estaba de portero se quejaba de que habían dicho que se cambiarían a los 2 goles y llevaba ya 4. Otro le explicaba que el cambio era a los 2 goles encajados.

Cuando eres pequeño todos quieren ser delantero y meter goles. Nadie quiere llevarse un balonazo. Por eso cuando juegas al fútbol se rifa a quien le toca de portero y se establece el método de rotación. Había varios sistemas establecidos:

Cambiar cada determinado número de goles encajados. Es el método más injusto, pues la mejor forma de abandonar la portería es dejar que te marquen goles.

Cambiar cada determinado número de goles, los marque quien los marque. Este método es mejor que el anterior, pues tus compañeros siempre querrán marcar aunque eso les suponga ponerse de portero.

Cambiar cada determinado número de goles o cada cierto tiempo, lo que pase antes. Este era el sistema definitivo. El que estaba de portero tenía que ponerse un reloj con cronómetro y avisar a los compañeros para, en el caso de que nadie fuera capaz de marcar, no quedarse todo el partido en la portería.

Luego creces y van apareciendo los porteros fijos. Unos generosos seres humanos a los que les gusta ser portero. Si consigues reunir a dos en un mismo grupo consigues la felicidad absoluta. Pero si solo hay uno, será el primer elegido siempre cuando se hagan los equipos. Tener un portero en tu equipo es una gran ventaja, te asegura estar todo el partido como jugador de campo, y además suelen ser mejores que los porteros casuales.

Cuando te haces mayor y dejas de jugar todas las tardes, esos extraordinarios seres que jugaban siempre de portero se transforman. Ya no juegan contigo al fútbol, pero siguen a tu lado. Son el compañero de trabajo que te salva de un marrón, el amigo que te hace un favor desinteresadamente y la persona que te cede su puesto en la cola para pagar en el supermercado. Son aquellos que te hacen la vida más agradable con sus gestos, ofreciéndose para jugar todo el partido de portero.

9 comentarios:

Himliano dijo...

Pues a mí de pequeño siempre me encantaba jugar de portero, porque así no tenía que correr xD

En plena época de gloria de Zubizarreta defendía yo mi portería contra viento y marea (aunque me colasen todos los goles que fuesen rasos y pegados a los palos, cosas de tener una cintura de madera).

Además, lo mejor de ser portero es lo de decir.:

Un equipo de fútbol se compone de un portero y 10 mataos más.

Ulukai dijo...

El tercer método, como dices tú, era el definitivo...si no fuera porque, en estos casos, los relojes de según quien iban extrañamente rápido o lento, segun corresponda:
"¿Todavía no han pasado los 10 minutos?
No hombre, tú tranquilo que yo te aviso", y cosas así :D

Miri dijo...

Nesta, gran post.Me has hecho recordar muchas cosas :-) Un abrazo.

Vesuvia dijo...

Pues a mí, de niña, como una epidemia de gripe no hubiera dejado imposibilitadas a todas las titulares no me dejaban jugar ni de portera, ni de nada.

Me ponían de poste de la portería si no había otra cosa. O de marcador. O simplemente a vigilar los abrigos de las demás.

¿En qué crees que me he convertido al hacerme mayor?

Gohan dijo...

Pues yo tengo un amigo al que de pequeños siempre le gustaba ponerse de portero y a lo tonto ha acabado jugando en un segunda B, hasta el punto de que actualmente vive de su carrera futbolística.
Para picarlo le decimos siempre que ser portero no tiene mérito porque ni corre ni mete goles (aunque en el fondo estamos muy orgullosos de él, por supuesto).
Lo que sí que es una gozada es echar las típicas "pachangas" de verano entre colegas en algún parque con cesped mientras nuestro amigo hace de portero, ¡es el único que no se cubre cuando le disparas a trallazo!

Mariano Lozano dijo...

Pues yo de mayor no me he encontrado con ningún portero. Al menos en mi portería, se ve que los dos estaban en la portería contraria.

Yo creo que no estaba en el equipo correcto.

Por cierto, ¿he dicho ya que he conocido el blog gracias al concurso de 20minutos? Y qué sorpresa más agradable ha sido encontrarme a mi querida Mortiziia entre los comentaristas y el blogroll.

Nesta dijo...

@Mariano Lozano, pues no lo habías dicho, que sorpresa que lleges aquí desde el concurso, no creo que mi blog esté teniendo muchos votos, pero me alegro que de momento te hayas quedado por aquí. Saludos.

Su Mama dijo...

Soy una novata de esto y le estoy haciendo una blog a mi hijo se llama nenporter.blogspot.com.
Él es un ser extraño le encanta ser portero y desde los 6 años ahora va hacer 10 años, estamos llevandole a escuelas de porteros porque por los equipos que ya ha pasado no tienen a gente cualificada, piensan que con chutarle la pelota a porteria él ya aprende y el mundo esta poco informado.
Él esta contento porque por todos los equipos que ha pasado esta cambiando la forma de reaccionar, antes le decian que era todo culpa suya y al cabo del tiempo él hace que vean que la culpa no es sólo del portero, les manda y le hacen caso e incluso muchos de sus compañeros le piden impresiones, él mundo de los porteros está cambiando. Un Saludo.

Nesta dijo...

@Su Mama, me ha gustado la historia de tu hijo. La verdad es que es raro encontrar niños que quieran ser porteros, pero es un puesto tan importante o más que cualquier otro.