viernes, 2 de octubre de 2009

Aprender

A lo largo de nuestra vida vamos cambiando, de forma de pensar, de personalidad, de costumbres y en general de casi todo. Pero hay algo que nunca deberíamos dejar de hacer; aprender. Uno de los muchos refranes que no me gustan nada es el de la curiosidad mató al gato. Como si la curiosidad fuese algo malo.

Sé que conforme vaya haciéndome mayor, dejaré de lado muchos hábitos, seré un viejo muy despistado que repetirá batallitas una y otra vez, mientras los que me rodean soportan estoicamente mi discurso. Pero no me gustaría nunca dejar de aprender cosas, ni dejar de sentir curiosidad. No puedo imaginarme sentado en un sofá sin nada que hacer, esperando que pase el tiempo y llegue el señor de la guadaña a invitarme a dar un paseo (creo que he visto demasiadas películas de Woody Allen).

Conozco pocas personas mayores que sigan teniendo ganas de aprender, y me pregunto muchas veces si será cosa de la edad, o es que esas personas nunca tuvieron interés. Yo de mayor me imagino jugando a la videoconsola, o descargándome una serie de Internet (supongo que directamente al cerebro), o saliendo con la cámara a hacer fotos, o cualquier cosa por la que me haya dado y para la que nunca tenga la constancia necesaria.

Y por supuesto me imagino escribiendo en este blog (que os llegará vía telepática) las cosas que se me pasen por la cabeza, que espero que sigan siendo muchas. Así que nada, nos vemos en 40 años.

5 comentarios:

ANA dijo...

Tu de mayor serás como tu padre, despistado por supuesto, pero siempre aprendiendo y con ganas de conocer de todo. Nunca os aburrireis, siempre activos. Me encanta.

Dean dijo...

De acuerdo, a medida que crecemos vamos perdiendo esa característica de los niños y no debe ser así.
Un saludo.

Dean dijo...

De acuerdo, a medida que crecemos vamos perdiendo esa característica de los niños y no debe ser así.
Un saludo.

Maybellene dijo...

Yo trabajo con personas mayores, precisamente enseñándoles de nuevo a aprender cosas olvidadas... Todos los días me pregunto cómo será nuestra generación el día de mañana (si llegamos), y lo del blog es una idea genial... jajaja

n.vázquez dijo...

Me pasa igual que a tí, tenemos un veneno dentro que nos hace querer aprender cosas (de lo más variadas) por el simple hecho de disfrutar aprendiendo algo nuevo. Creo que ese espíritu nunca se pierde; ni con la edad. En cuanto a lo dela inconstancia lo dejo en un segundo plano. No es que deje de interesarme por algo, es que me llama l aatenmción lo nuevo y quiero aprenderlo y disfrutarlo. Y eso es una suerte.