miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Cómo se elige una religión?

Una duda que me surge siempre que pienso en la religión es, ¿cómo y por qué elige una persona una religión concreta? Comprendo perfectamente que una persona tenga fe, que piense que hay algo más allá de la vida humana que conocemos. Entiendo que muchas personas piensen que la vida no tiene sentido si no hay algo más. Yo personalmente creo que, simplemente, la vida no tiene sentido, al menos no uno místico o trascendental. Simplemente estamos aquí sin ningún motivo. Pero esa es una opinión que puede ser tan válida o tan errónea como creer que existe algo más, y que la vida tiene una trascendencia más allá.

Suponiendo que crees que existe un ser superior que es el origen de la vida, ¿por qué te decantas por uno y no por otro? ¿Por qué te haces cristiano y no budista, musulmán, o judío? O directamente, ¿por qué eliges una religión? No creo que la creencia en un ser superior tenga que ir necesariamente asociada a la pertenencia a una religión.

Y menos aun entiendo a quienes se consideran miembros de una religión pero no siguen todos sus preceptos o normas. Por ejemplo, un cristiano que no sigue la doctrina de la iglesia en cuanto al uso de métodos anticonceptivos, ¿se ha leído íntegramente los textos originales y ha sacado sus propias conclusiones? Si es así, ¿por qué se sigue considerando miembro de una religión que ha interpretado incorrectamente las teorías de su profeta? Y si no es así, ¿decide simplemente seguir las normas que le convienen y las otras no?

Otra cosa que me llama la atención es que, la mayoría de la gente que nace en una familia perteneciente a una religión concreta, acaba perteneciendo también a esa misma religión. Habiendo tantas posibilidades donde escoger, ¿se ha parado esa persona a reflexionar si esa es la religión que le gusta, o simplemente ha asumido que es lo mejor por puro desconocimiento?

En fin, que tengo muchas dudas, y me gustaría que alguien aportara algunas respuestas. Sin ánimo de ofender.

17 comentarios:

Diego Alejandro dijo...

En general nuestra familia nos adoctrina con su religión y prácticamente nos obliga a escogerla. Esto, sumado al temor de ser rechazado por ella, no nos permite siquiera cuestionarla durante muchos años. Así, por miedo, costumbre, pereza mental, etc., tendemos a seguir con ella. Luego, si contamos con la suficiente educación, sentido común y valentía, empezamos a pensar por nosotros mismos y elegimos lo que consideremos mejor.

mortiziia dijo...

El comentario que te iba a dejar tras leer tu entrada ya lo ha dejado Diego Alejandro. En la mayoría de los casos, la religión no se elige, porque los padres adoctrinan a los hijos en la suya. Incluso desde fuera, a los niños se les etiqueta con la religión de sus padres, y la mayoría lo ve como algo perfectamente normal. Un niño de cinco años no tiene una opinión formada sobre la política o la economía, ¿por qué si no decimos que un niño es marxista sí decimos que es cristiano, si su capacidad de comprensión al respecto es la misma (nula)?

Lo de seguir preceptos o normas... en fin, son inventados y van cambiando, los creyentes son conscientes en el fondo de que es puro timo, así que... ¿qué más les da seguirlos todos o seguirlos a medias? La asunción de la virgen, por ejemplo, se inventó en el siglo séptimo y se incluyó como dogma de fe en el catolicismo en el siglo XX, si no recuerdo mal. Quien no creyese en ello en el XIX, ahora sería "hereje" por negar el nuevo dogma.

antonio dijo...

Hay mucho mimetismo y poca reflexión, en general. Cuando te lo planteas medio en serio ya estas casado por la Iglesia. Si yo no cumplo con la Iglesia no puedo exigir a mi hijo que vaya a misa. Lo fundamental es intentar ser coherente, no comulgar con ruedas de molinos y no darle demasiado importancia social, a lo que es una decisión personal.
Cuando se socializa, la religión puede ser perversa y si no mira las guerras de religión que desde la edad media persisten hasta nuestros días. Religión no es en exclusiva la Iglesia, por mucho que ella se esfuerce en transmitirlo.

Nesta dijo...

Estoy de acuerdo con los 3, en general los padres adoctrinan a los hijos en temas que son una elección muy personal.

@mortiziia, nunca lo había equiparado con la política, pero son casos equivalentes. Me encanta la comparación, a partir de ahora la usaré en mis discusiones sobre religión ;)

mortiziia dijo...

Nesta, yo siempre lo había pensado y me encantó ver, cuando empecé a leer a Richard Dawkins, que no era la única. Por si te interesa, te dejo este enlace del primero de sus documentales de Root of all evil?, la versión subtitulada ;)

Miriam dijo...

Qué gracia me hace eso de que nadie tenga religión y todo el mundo se lo pase pipa de vacaciones en semana santa, por no hablar de los estupendos regalos de Navidad...

Nestiño, estás hecho un nihilista :-)

Miri (otra vez) dijo...

Posdata: para nada estoy de acuerdo que un niño de cinco años tenga una capacidad de compresión nula. Eso es una babayada. Leed a Piaget!

Nesta dijo...

@Miriam, te cambio todas las fiestas de semana santa y navidad por dos semanas de vacaciones más al año. Aunque un niño de 5 años comprenda perfectamente el mundo que le rodea y lo que es la política y la religión, si sus padres comienzan desde antes incluso a educarlo dentro de un marco religioso, en muchos casos ese niño va a aceptar esa doctrina como verdad. El hecho de que la mayoría de los hijos de padres católicos, o mormones, o judíos, o musulmanes, sean lo mismo que sus padres, lo confirma.

mortiziia dijo...

Miri, un niño tiene el cerebro genéticamente programado para aceptar como verdad lo que la figura de autoridad le imponga, porque es la única forma que tiene de desenvolverse en un mundo que para él, físicamente, es hostil. La capacidad de comprensión del niño con respecto a política u opciones religiosas es nula, porque no tiene más datos que los que sus padres le alimentan. Si a un niño de tres años lo enseño a rezar y le cuento historias de los infiernos, de los dientes que rechinan, de que Dios creó el mundo en siete días y le inculco un sentido de culpa religioso diciéndole que Dios lo castigará por levantarle la falda a una niña o tocarse su aparato, que la vida es sagrada y cien cosas más, el niño lo va a aceptar como verdad simplemente porque si tú eres su mayor autoridad y tú le inculcas que existe una autoridad aún mayor que tú, una autoridad invisible y vengativa que observa todos sus actos y sus pensamientos. Si esto lo haces a lo largo de TODA la vida del niño, el niño tendrá que verse expuesto a un sistema educativo completamente secular para poder quedarse u oponerse racionalmente con lo que unos padres fundamentalistas le hayan inculcado, y está demostrado que la elección, cuando se tienen TODOS los datos, casi siempre se aleja de la vía fundamentalista (incluso aunque se conserve la creencia en un ser sobrenatural). El problema es que los padres fundamentalistas no sólo adoctrinan a los niños en casa, sino que los meten en colegios religiosos para que el adoctrinamiento sea total y absoluto.

Un ejemplo que me parece elocuente: un experimento del psicólogo israelí Tamarin para demostrar hasta qué punto es posible corromper la mente del niño con la religión. A mil niños israelíes entre 8 y 14 años les cuentan la historia de Jericó, del libro de Josué (el genocidio de Canaan cuando el pueblo de Israel quiso ocupar el territorio que Dios les había dado por la patilla). Les hacían esta pregunta: ¿Crees que Josué y los israelitas actuaron bien o mal? Tenían que elegir entre Totalmente bien, Parcialmente bien o Mal. El 66% eligió Totalmente bien. El 8% dijo que parcialmente bien. El 26% dijo totalmente mal, pero atención, el grupo que dijo "mal" dio justificaciones como "Josué y los israelitas actuaron mal, porque mataron a los animales y quemaron las casas; tendrían que haber matado solamente a las gentes y quedarse con sus propiedades" y como "Hizo mal, porque entró en tierra de árabes, que son impuros, y al entrar en su tierra ellos mismos se convirtieron en impuros". El grupo de control consistió en el mismo experimento... pero cambiando Josué, Israel, Jericó y términos bíblicos por el General Lin, China, etc. Volvieron a preguntar si les parecía que el General Lin había actuado bien o mal arrasando el pueblo, matando a todos sus habitantes, quemando sus casas y a sus animales. Esta vez, los porcentajes se cambian totalmente: el 75% de los niños dijo que había actuado totalmente mal, dando, esta vez sí, justificaciones como que matar a la población inocente por cuestiones de guerra era cruel e injusto.

Estudios como éste hay a cientos. Todos demuestran que el adoctrinamiento religioso pervierte la mente infantil y hace que la realidad se perciba de forma distorsionada. Todos.

Miriam dijo...

Ni idea de que fueras psicóloga, Mortiziia.

Una pregunta tonta: ¿entonces, cómo nos damos cuenta de que no existen los Reyes Magos?

Alury dijo...

Yo creo que es cuestión de cultura. Si naces en Madrid tienes más posibilidades de ser cristiano que si naces en Túnez.
Depende de la educación que te den las personas más cercanas a tí. Lo más frecuente es que tú heredes la religión de tus padres porque es lo que siempre has reconocido como correcto desde pequeño.
Claro está, que, con el paso de los años la personalidad de cada uno se va formando y la religión va cambiando: algunos siguen con la misma religión, otros dejan de creer, algunos la cambian...

mortiziia dijo...

Por sentido común, yo diría que nos damos cuenta de que no existen los Reyes Magos por las pruebas y nuestra capacidad de relación. Las pruebas indican que los Reyes Magos son tus padres: ves un papel de regalo en una bolsa que luego resulta ser el mismo que tus juguetes traen, ves que los Reyes Magos son diferentes en el centro comercial, en la cabalgata de la tele y en la de tu pueblo, un año vas a un armario a por unos calcetines y ves un paquete sospechoso en el altillo, etc. Las pruebas me dicen con seguridad que no existen los Reyes Magos muy pronto en el tiempo, y las pruebas me dicen, no con seguridad pero sí con mucha probabilidad, que Dios (entendido como el ente omnipotente y personal de los monoteísmos) tampoco existe.

Veinte años de ateísmo (dieciocho fuera del armario) me han dado para leer bastante sobre la religión. Y nunca entenderé que quienes tienen fe se piquen con quienes no la tenemos. Es lo más lógico del mundo: si la fe y la creencia están entre los humanos para siempre, ¿por qué no dejar que los niños crezcan libres de fronteras de pensamiento y descubran su fe a partir de la adolescencia? Los politeísmos han desaparecido de nuestras sociedades racionales, se han ido sustrayendo dioses y dioses hasta quedar solamente uno; yo personalmente estoy convencida de que el dios único de nuestras sociedades terminaría por sustraerse si dejara de permitirse el adoctrinamiento de los niños.

Anónimo dijo...

Normalmente la personas pertenecen a una religión como pertenecen a un equipo de fútbol o a una ideología política: de forma absolutamente acrítica.

El problema que planteas de base es: ¿Por qué creer en una mitología concreta y no en otra?(las religiones no dejan de ser más que esto, mitologías que tratan de explicar la genealogía divina del Universo). Es decir, se puede ser Deísta (al modo de Kant, Spinoza o Hobbes), creer en la existencia de un principio creador de toda la realidad, sin tener que montar toda una mitología alrededor, cargada de seres extraordinarios, maravillosos milagros, liturgias y ceremonias rocambolescas que establecen extraños contactos con el "más que dudoso" más allá. De hecho, si bien se puede defender racionalmente la existencia de un Dios creador, difícilmente se puede defender racionalmente toda la parafernalia creada por cualquier religión de forma arbitraria alrededor de dicho concepto (Dios).

Pero lo curioso, y esto lo ha demostrado la historia de la humanidad, es cómo las religiones no sólo han combatido al ateísmo, paganismo, impiedad, en definitiva, irreligiosidad (que esto sería, hasta cierto punto, comprensible),sino cómo desde las instancias religiosas se han combatido precisamente esas visiones personalistas de la divinidad a las que haces referencia en tu entrada (ese Deísmo al que me refería antes). El rechazo del catolicismo hacia Kant, la expulsión y hasta persecución de Spinoza por parte de los judíos, las discusiones entre Locke y los sacerdotes católicos para que estos cesasen unas hostilidades impropias de cristianos... Estos son sólo algunos ejemplos históricos de cómo la religión persigue el librepensamiento, aun cuando este no excluya para nada la propia existencia de Dios (en el caso de Spinoza, toda su filosofía gira en torno a Dios). La razón, que las religiones acaparan la "verdad absoluta" (inexistente, por supuesto, aunque todas las religiones la reclamen para sí) y quien ose cuestionar o reformular sus dogmas será perseguido y vilipendiado hasta la saciedad, porque aunque ese individuo crea en Dios, no cree en el "Dios verdadero".

Por ello, creer en Dios no equivale a ser religioso. Ser religioso implica creer de forma dogmática, cerrada y absolutamente acrítica toda la mitología implícita en la religión de la que se es partidario. La religión es contraria a la actividad racional, por principio (bien sabe el cristiano que todos los males de la humanidad vienen de probar el fruto del árbol de la sabiduría... ahí es nada...) por lo que se cree en una u otra por qúe sí, ni más ni menos. Si crees en un Dios personalista, estás muerto religiosamente hablando porque pertenecer a una religión es pertenecer a un bando, a una doctrina compartida por muchos fieles (compañeros espirituales) y seguramente ahí radica el poder de la religión: en el poder de convocatoria. Este poder de convocatoria sumado a otras cuestiones ya resabidas: miedo a la muerte, necesidad de un sentido de la existencia, dificultad de tener un patrón moral autónomo basado en nuestra propia razón, comodidad de la sinrazón frente al esfuerzo intelectual de la reflexión, etc... pueden ser las múltiples claves para poder comprender por qué existe gente religiosa.

Para mí, la religión en la actualidad no posee sentido alguno (lo ha tenido históricamente como herramienta que nos ha hecho despegar y empezar a buscar respuestas adecuadas para entender el mundo) y ya sólo es la persistencia de esa tendencia infantil hacia la magia que proviene de nuestros primeros ancestros. Ya no debería leerse hoy en día la Biblia, sino a Cioran, pero para esto aún nos queda un trecho.

Un saludo.

Nesta dijo...

Creo que te quedo mejor tu comentario que a mi la entrada. Saludos anónimos.

mortiziia dijo...

Genial el comentario, lo único con lo que no comulgo (:_D) es la parte final: yo creo que la Biblia sí debe seguir leyéndose. En parte porque tiene pasajes de gran calidad literaria, en parte porque es un libro fantástico para abrir los ojos a muchos que no se han cuestionado la autoridad y moralidad que de ella se desprende, aceptando como verdad sagrada cualquier interpretación que haya estado de moda en la época.

Anónimo dijo...

(Soy el mismo anónimo...)

Evidentemente, me refería a una "lectura religiosa" de la Biblia (también soy consciente de que no todos los hombres leerían a Cioran, aunque no estaría mal...)y no pretendía cuestionar el valor literario (el único que tiene) como relato mitológico y fantástico de la misma.

En cuanto a lo que comentas de la "moralidad" que de ella se desprende, si que habría cosas para hablar ¿verdad? Tú misma has comentado el genocidio de los cananeos (a la luz del experimento psicológico que mencionas) y podríamos citar, en la misma línea, el famoso pasaje de Abraham. Por cierto, es impresionante el ejemplo que comentas: no sólo se adoctrina dogmático-religiosamente a los niños judíos por lo que veo, sino que además se les miente históricamente. Los cananeos no eran musulmanes, no podían serlo ya que el Islam no surge hasta el siglo VII d.C. y la masacre perpetrada por Josue se produjo en el siglo XIII a.C.. Algunos, como Onfray (recomiendo muy mucho su "Tratado de ateología"), sostienen que el Antiguo Testamento pasa por ser una justificación religiosa del pueblo judío para la conquista y aniquilación de las etnias rivales y una llamada a la unidad hebrea (quedrían unidos por un único Dios) que posibilitase este fin. Es curiosa esta interpretación, a la par que gráfica e irónica: la invención del monoteísmo(monótono teísmo que decía Nietzsche)como instrumento para la creación de un ejército invasor-conquistador unitario que justificase, en nombre de Dios, todo el dolor y sufrimiento que este infligiese (el mal, mágicamente se convierte en bien gracias al artificio religioso).

Hace poco, muy poco, leía en youtube (recomiendo los vídeos de "The atheist experience", os vais a reír un rato) un comentario de una usuaria que decía ser cristiana y justificaba los actos de Israel en Palestina (en la actualidad) diciendo que, al ser el pueblo elegido por Dios, estos pueden hacer lo que quieran y que todo lo que estos hagan, sea lo que sea, bien hecho estará. Qué más se puede decir...

mortiziia dijo...

Una pequeña aclaración: creo que en la historia bíblica que se presenta a los niños en el experimento no se les dice que Canaan fuera tierra de musulmanes, que son ellos los que lo interpretan así y dan la respuesta de la impureza. Sin duda sí les tienen bien enseñadito que "sus tierras" están pobladas ahora por impuros (que en su día a día, en la actualidad, sí son musulmanes), y lo deben relacionar.

La frase de que el mal se convierte mágicamente en bien por medios religiosos me ha recordado a una cita famosísima de Steven Weinberg. En español, viene a decir lo siguiente: "La religión es un insulto para la digninidad humana. Con o sin ella, siempre habrá gente buena que haga cosas buenas y gente mala que haga cosas malas. Pero para que la gente buena haga cosas malas, hace falta la religión".