sábado, 3 de octubre de 2009

El señor de pelo gris

Un señor de pelo gris ha estado siguiéndome toda la tarde. Yo tenía que hacer varios mandados y allá donde iba, ahí aparecía el señor de pelo gris. En el zapatero, en la frutería y en la oficina de Correos. Iba paseando por la calle y sentía su presencia, sentía como me seguía.

Durante un rato he intentado darle esquinazo, pero ese señor de pelo gris está en forma, por mucho que corría siempre acababa alcanzándome. Al final he tenido que darme la vuelta y encararle para preguntarle si me conocía de algo y si me estaba siguiendo. El señor de pelo gris me ha dicho que le suena mi cara, que cree que es vecino mío, no recuerda donde vive y estaba siguiéndome para ver si pasaba cerca de su casa y le ayudaba a llegar.

Después de eso hemos andado camino a mi casa, pero seguía sin sonarle nada. He dado una vuelta con él por la manzana, y tampoco. Hemos recorrido medio barrio, pero seguía sin recordar donde vivía. Hasta que en un momento dado, hemos pasado junto a una sucursal bancaria, y al ver unos cartones tirados en la puerta, el señor de pelo gris se ha parado y me ha dicho, "ahora creo que empiezo a recordar, mi casa es como esa, está en la puerta de un banco y en el suelo hay cartones, igual que esos".

El señor de pelo gris es una persona sin hogar, sin familia y sin memoria. No sé por qué está en esa situación, porque él no lo recuerda y no ha podido contármelo. El señor de pelo gris no es mi amigo, ni lo será, no es de mi familia, ni siquiera es un conocido, es solo otra persona que vive en la calle. Si mañana tres niñatos le rocían con gasolina y le prenden fuego, la mayoría estará cabreada con esos críos que juegan a ser delincuentes. Y entonces empezaremos a plantearnos de nuevo en qué falla nuestra sociedad, cuestionaremos el sistema educativo, y abroncaremos a todos los padres (menos a nosotros mismos, que somos padres ejemplares), por no haber sabido educar a sus hijos.

El señor de pelo gris no es nadie, no es un ser real, no existe. El señor de pelo gris es una mancha que le ha salido a este sistema que está por encima de las personas, un sistema que no mira al pasado para aprender de sus errores, una enorme maquinaria que necesita que el mundo gire, que avance sin cesar dejando atrás a quien no pueda agarrarse. El señor de pelo gris es una pieza defectuosa, un engranaje que se ha salido de su sitio, que nos hace girarnos al pasar y pensar, "menos mal que yo tengo un techo bajo el que dormir, qué vida más triste debe tener ese señor". Y la maquinaria sigue girando, aunque pierda piezas por el camino, porque las otras piezas ya nos encargamos de rellenar los huecos con nuevos engranajes. ¡Qué sistema más jodidamente perfecto!

3 comentarios:

n.vázquez dijo...

Tu lo has dicho: el sistema lo tiene todo controlado; es más, el señor de pelo gris no es un fallo del engranaje, los señores de pelo gris son piezas absolutamente previstas por el sistema y que permiten que éste funcione. Jodiendo a millones de personas, pero funciona para "los de siempre".

Ellohir dijo...

No vengas con el rollo "oh es culpa de la sociedad" porque en la sociedad el que más y el que menos encuentra un trabajo y sobrevive lo mejor que puede. Probablemente el señor de pelo gris se largó de casa para darse a una droga que le haya destrozado el cerebro, prefería pedir limosna a trabajar y acabó sin familia ni amigos en la calle.

Que si nos ponemos cabezones, cualquiera de nosotros puede ser el señor del pelo gris. Sólo hay que intentarlo. Menos culpar a la sociedad y más al vago drogadicto que cuando se vió en problemas no intentó resolverlos.

Nesta dijo...

@Ellohir, no hay ningún señor de pelo gris, no existe, es solo un personaje de ficción, y no estoy culpando a la sociedad de nada, digo que la gente se preguntará en que falla la sociedad, pero la sociedad no es nada, es solo una palabra que engloba a un grupo de personas muy heterogéneo, y por lo tanto hablar en global no tiene sentido.

Yo no siento pena por esa persona que está en la calle, ni creo que sea culpa nuestra, no creo que tengamos que sentirnos culpables, digo que en la mayoría de los casos, las vidas de la gente son un puro trámite, que sobrevivimos para llegar a viejos y morir, pero poca gente se para a vivir la vida. Creo que has malinterpretado totalmente el sentido del texto.