lunes, 2 de noviembre de 2009

El origen pagano de la Navidad

En más de una ocasión, cuando he comentado mi opinión sobre la (no) existencia de un dios, y sobre la religión, alguien me ha contestado con el típico argumento de, "si no crees en Dios, ¿por qué celebras la Navidad?". Sin entrar a valorar en los motivos personales que pueda tener para celebrar una fiesta, y considerando una discriminación que un cristiano tuviera más días festivos al año que un ateo, hay un tercer motivo que hace de las Navidades una fiesta mucho más universal que la celebración del nacimiento de Jesucristo.

En primer lugar, la fecha del nacimiento de Jesucristo genera dudas incluso entre algunos cristianos (en concreto, los Testigos de Jehová), que consideran poco probable que el 25 de diciembre en Belén, los pastores pasearan por la noche al aire libre con sus rebaños, según el Evangelio de Lucas 2:8-12. En esa época, el frío, la lluvia y la nieve estarían presentes en esa zona del mapa, por lo que resulta poco creíble que los pastores pasearan de noche.

Este argumento se puede rebatir fácilmente, pero al no indicar la Biblia una fecha para el nacimiento de Jesucristo, y existiendo anteriormente fiestas paganas celebradas en esas fechas, parece más realista pensar que los cristianos adaptaron sus celebraciones para aprovechar otras anteriores ya establecidas entre el pueblo.

El 25 de diciembre celebraban los romanos la fiesta del Nacimiento del Sol Invicto, asociada al nacimiento de Apolo, y considerado como el día del solsticio de invierno. Cuando Julio César introdujo su calendario, el 25 de diciembre pasó a estar situado entre el 21 y el 22 de diciembre del calendario gregoriano. De ahí que los cristianos tomaran el día 25 como día del nacimiento de Jesucristo.

Durante una semana, también en esas fechas, los romanos celebraban el festival llamado Saturnalia, en honor a Saturno. Durante su celebración, se posponían negocios y guerras, se intercambiaban regalos, y se liberaba temporalmente a los esclavos, costumbres que se asemejan con las actuales tradiciones navideñas.

El 26 de diciembre, los germanos y escandinavos celebraban el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente. Adornaban un árbol de hoja perenne que representaba el Yggdrasil o árbol del universo, costumbre que se transformó en el actual árbol de Navidad.

Los aztecas celebraban del 7 al 26 de diciembre el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol. Los primeros evangelizadores fueron poco a poco sustituyendo a los personajes originales por personajes del cristianismo, para darle un carácter cristiano a la celebración.

En general, las celebraciones llevadas a cabo en estas fechas estaban muy relacionadas con el sol, ya que coincidían con el solsticio de invierno. En el hemisferio norte, al ser el día más corto del año, se consideraba que los días iban creciendo (se hacían más largos) conforme crecía el dios del sol. En el hemisferio sur, al ser el día más largo, el dios del sol alcanzaba su mayor poder.

Así que ya sabéis, yo en esas fechas no celebro el nacimiento de Jesucristo, sino el nacimiento del dios del sol, mi único y verdadero dios

Fuentes: 1 y 2.

10 comentarios:

Miriam dijo...

Nesta, tus argumentos no convencen ni a los de Gurtel.

Nesta dimisión! Nesta dimisión!

Jajajaja!!

Un abrazo de la defensora del pueblo navideño!

Janton dijo...

Los cristianos, tras el Edicto de Milán del emperador Constantino, se convirtieron en la religión oficial del estado. Por ello, impusieron sus fiestas a las demás celebraciones religiosas de los distintos ritos que hasta entonces se permitían en el Imperio.

Con buen criterio, evitando en la medida de lo posible que hubiera enfrentamientos, solaparon las fiestas cristianas sobre fiestas más antiguas para que de ese modo, manteniendo la celebración el mismo día que hasta entonces, la gente no se rebotara aunque lo que se celebrara fuera otra cosa. Así lo hicieron con los solsticios de verano (San Juan) e invierno (Navidad), con las fiestas de primavera (Semana Santa) etc.

Esta técnica la iglesia la ha mantenido casi hasta nuestros días, mientras ha tenido poder para hacerlo. ¿O ya nadie recuerda la fiesta de San José Obrero que se solapaba hasta épocas recientes nada más y nada menos que al rojísimo Primero de Mayo?

Ah, pero los pro-navideños nunca aceptarán estos argumentos, como es de ver en el primer comentario.

n.vázquez dijo...

Yo la navidad solo la celebro porque me sirve como coartada para relacionarme más aún con amigos y familiares, porque la verdad es que siempre me ha deprimido un poco el tema; no sé porqué.
Pero te juro una cosa; yotoda la vida he sido seguidor incondicional de Huitzilopochtli
( ya sabes, fiesta del 7 al 26 dediciembre ).

Nesta dijo...

@Miriam, mis argumentos son firmes y sólidos, y de momento nadie de la oposición ha podido rebatirlos ;) Nosotros los seguidores del dios del sol respetamos profundamente al resto de creencias, y no tenemos ningún inconveniente en que el pueblo navideño siga celebrando la navidad como si de una festividad cristiana se tratase.

@Janton, yo no me considero ni pro-navideño ni anti-navideños, yo celebro la navidad porque me apetece y punto, pero no por motivos religiosos.

@n.vazquez, larga vida a Huitzilopochtli.

antonio dijo...

Nesta, lo del sol tiene caducidad. Unos astroónomos ponen su fiín en 4 millones de años. Eso es lo malo; lo bueno que, siempre según ellos, sera sustituido por otra estrella de dimensiones mucho mayores.
Así que vete buscando otro argumento.
Con que le quitaran a la Navidad el "plus comercial" me conformaba. :-)

mortiziia dijo...

No solamente no se menciona la fecha de nacimiento en la Biblia, sino que tampoco se menciona prácticamente nada del nacimiento de Jesús. Solamente dos evangelios lo tratan, y se contradicen mutuamente para llegar a cumplir en común una profecía del Antiguo Testamento, que decía que el Mesías vendría del pueblo de David... al que supuestamente pertenecía José, pero ¿qué tiene que ver José con Jesús, si oficialmente no puso su semillita en ningún sitio? Vamos, que se contradicen en todo menos en el final, y resulta que el final contradice DE LLENO lo más gordo de la doctrina: que Jesús naciera de una virgen.

Yo me parto con el cristianismo. Absolutamente TODOS sus elementos son tomados de otras tradiciones que ya estaban pululando por Oriente Próximo en la época.

Maybellene dijo...

bueno, o simplemente no hay que darle más vueltas y pensar que una cosa es la fé y otra la cultura, y en nuestra cultura tenemos determinados ías festivos que para gente como nosotros se traducen en libranza legal, y para quien quiera, en un acto de fé, ni más ni menos

Anónimo dijo...

tonterias

Nesta dijo...

Gran argumento.

Anónimo dijo...

Los argumentos de ciencia ficcion de la biblia son los que no convencen a nadie,a nadie que tenga cultura al menos....por desgracia hay mucho credulo facil de manipular