domingo, 31 de enero de 2010

Una casa de 1,7 metros de ancho

O como aprovechar al máximo el espacio para vivir en un pasillo.



Vía.

sábado, 30 de enero de 2010

Actuación estelar de Hugo Silva

Todavía estoy flipando.



Me encantaría saber a quién se le ocurrió semejante idea.

jueves, 28 de enero de 2010

La magia de las estadísticas

La estadística es una forma elegante de resumir mucha información con pocos datos, pero que precisamente por su capacidad de síntesis, puede ser usada para intereses contrapuestos según que datos se muestren y como se haga. Siempre se pueden encontrar datos que apoyen una teoría y otros que apoyen la contraria, pero esto es algo intrínseco a su propia naturaleza. El problema viene cuando las estadísticas o la forma en que se muestran se manipulan reflejando una imagen falsa de la realidad. Mirad esta gráfica:



El 71,3% es más del doble que el 28,7%, sin embargo en esta gráfica, la proporción de las barras no es esa. Si creamos una gráfica de Excel con esos datos, el resultado es este:



Hay una gran diferencia. En este caso se trata tan solo de un banner publicitario y no tiene importancia, pero gráficas como esta las he visto en periódicos y páginas webs serias. En esos casos solo hay 2 posibilidades; que la persona encargada de hacer la gráfica la haya hecho a mano (cosa poco probable), o que se haya manipulado a posta para transmitir una sensación distinta.

P.S. Añado un enlace a una entrada del blog de Jesús Encinar, CEO de Idealista.com, que es muy ilustrativa, cortesía de Introspectre.

lunes, 25 de enero de 2010

Terremotos y solidaridad a la carta

Atentos a esta clasificación:



Es la lista de los 10 países más pobres del mundo según el Índice de Desarrollo Humano. Como se puede observar, Haití no está en esa lista, pero no le falta mucho. Seguramente, si Haití fuera un país africano, estaría en la lista. En Sierra Leona, por ejemplo, el 90% de la población es analfabeta, y la tasa de mortalidad materna es la más alta del mundo. En Liberia, la tasa de paro es del 88%, la segunda más alta del mundo, por detrás tan solo de Zimbabue, que ni siquiera aparece en la lista. En Burundi, aproximadamente el 80% de la población vive bajo la línea de la pobreza.

Si mañana ocurriera una catástrofe de similar magnitud que la de Haití en uno de estos países, seguramente llegaría más ayuda económica y humanitaria de la que llega actualmente. Y no es que la necesiten menos. No son menos pobres por no salir cada día en los telediarios. Pero tranquilos, no os voy a pedir que colaboréis con alguna ONG presente en estos países.

La pregunta es, ¿tiene que ocurrir una desgracia para que la gente se vuelva solidaria? O mejor, ¿es la tragedia motivo suficiente para serlo? ¿Se merece más nuestra ayuda Haití por haber sufrido un terremoto, que al fin y al cabo es un fenómeno natural, que otros países cuya situación de extrema pobreza está causada en gran parte por nuestro estilo de vida?

sábado, 23 de enero de 2010

Conversaciones ficticias

- ¡Mira, nieva!
- Eso es que Dios tiene caspa.
- Claro, y cuando llueve es que Dios está llorando, ¿no?
- No, eso es que está corriendo y suda mucho.
- ¿Dios suda? ¿Y para qué iba a correr Dios si es omnipresente?
- Para estar en forma. Es que Dios ya tiene una edad considerable.
- ¿Y no sería mejor que hiciese pilates?
- Calla niño, que los reyes magos son los padres.

jueves, 21 de enero de 2010

20 céntimos

Con 20 céntimos puedes comprar un paquete de pipas o el alma de una persona. El alma no tiene un precio establecido, ni ningún criterio para hacerlo. Cada uno vende su alma por el precio que quiere, o la cambia por algo, un objeto o un favor. Y no hay que vendérsela al diablo, eso ya está anticuado, ahora las almas las compra cualquiera, un empresario, una revista o un programa de televisión.

Ahora, si vendes tu alma, ya no tendrás que pasar la eternidad en el infierno, porque vender el alma es tan solo una transacción económica, desprovista de moralidad. Vender el alma se ha convertido en algo común, sin parafernalias diabólicas ni apariciones. Y el infierno ha comenzado a congelarse.

martes, 19 de enero de 2010

Conversaciones ficticias

- Por favor Luis, pásame esas tijeras.
- ¿Las azules?
- ¿Es que hay otras?
- No.
- Entonces sí, las azules.
- Toma. ¿Vas a cortar algo?
- Esa es la idea. Cari, ¿te acuerdas lo que te dije el día que nos conocimos?
- Claro, que era el hombre más atractivo que habías visto nunca y que te encantaba mi sonrisa.
- Ah, eso era.

domingo, 17 de enero de 2010

Póngame un kilo de best-sellers

Estas navidades he visitado muchas librerías. A mi novia y a mí nos ha caído una buena pila de libros que vamos a poder disfrutar a lo largo del año (ya iré comentando algunos), pero además hemos regalado también muchos libros, en un intento por culturizar a la población

No sé si todos los años sucede lo mismo, pero este me he fijado que en muchas librerías se formaban grandes colas para comprar. Supongo que de momento el mercado literario, al menos en navidad, no está en crisis. Por lo menos eso parecía por la cantidad de gente que abarrotaba estos establecimientos.

Yo siempre había tenido la impresión de que la mayoría de la gente no lee prácticamente nada, pero hay un tipo de libros que acaban llegando a muchísimo público, libros como El Código Da Vinci, que acaban vendiéndose más que un disco de Bisbal.

Lejos de criticar esto, me parece que es un logro que mucha gente que no está acostumbrada a leer, acabe con uno de estos libros en sus manos y apague por un rato el televisor para dedicar unas horas a la lectura. Pero no puedo dejar de sentir un poco de vergüenza cuando, estando en una librería, escucho como una mujer se acerca a un dependiente con dos libros en las manos y le pregunta, "de estos dos, ¿cuál se está vendiendo más?". Debe ser algo así como ver Gran Hermano para comentarlo al día siguiente en el trabajo. ¿De qué sirve leer un libro que no puedes comentar con otra gente?

viernes, 15 de enero de 2010

Bibliotecas y pago por adelantado

El otro día leyendo esta entrada en el blog Tercera Opinión (totalmente recomendable), me puse a pensar en el tema del libre acceso a la cultura. Como bien comentaba el autor en un comentario, se deberían potenciar las bibliotecas públicas, aumentando los catálogos de libros, películas y música.

Ya existen muchas bibliotecas en las que puedes obtener libros, películas y discos mediante un préstamo gratuito de duración determinada. El problema de esas bibliotecas es que, no tienen un número ilimitado de ejemplares de cada libro, película o disco, por lo que en muchas ocasiones, no podremos llevarnos lo que íbamos buscando. Estaría bien que esas bibliotecas permitieran obtener una copia digital de los distintos contenidos que ofrecen para que pudieras tenerlos en tu casa, sin tener que desplazarte ni esperar a que queden libres.

Realmente, ya existe esa biblioteca. Se llama Internet y permite obtener cualquier archivo digital desde casa, para poder leer un libro, ver una película o escuchar un disco. El problema es que las bibliotecas pagan por tener los distintos contenidos que ofrecen, mientras que en Internet las cosas se obtienen gratis, sin una compensación para el creador de dichos contenidos.

Si hubiera una forma de compensar económicamente a esos creadores, como un canon o algo parecido, sería una situación perfecta (¿de qué me sonará esto?). El canon debería ser un acuerdo entre todos los países para que el dinero recaudado se repartiera entre creadores de distintas nacionalidades, de forma que si yo me descargo un disco de Lenny Kravitz, el dinero no vaya a parar a Alejandro Sanz.

Si pudiéramos tener algo así, gestionado por un organismo oficial y regulado por las distintas autoridades, sería ideal. Lástima que a nadie se le haya ocurrido hacerlo

jueves, 14 de enero de 2010

Asistencia en carretera

Una rubia iba conduciendo un deportivo descapotable por la autovía, cuando de repente se le enciende un piloto en el salpicadero avisándole de que el motor se ha calentado demasiado. Se para en el arcén y baja del coche para poner el triángulo. Vuelve al coche y coge el móvil para llamar a la grúa.

Mientras está llamando, llega un hombre en otro coche y al ver el deportivo estropeado se para también en el arcén. Se baja de su coche y al acercarse a la ventanilla del deportivo ve a la rubia hablando por teléfono, que no se ha dado cuenta de nada. Se va de nuevo hacia su coche y da marcha atrás durante un rato. Espera varios minutos y vuelve a dirigirse hacia el lugar donde está parado el deportivo.

Cuando ha llegado, se pone el chaleco reflectante y se baja del coche. Se acerca a la rubia que estaba dentro del coche y le pide que baje la ventanilla.

- "Hola, buenas tardes. Vengo de la compañía de seguros, me han dicho que estaba usted parada en esta carretera, y ahora tenemos un nuevo servicio. Mientras la grúa llega, como puede tardar bastante, yo le acerco a donde usted quiera, me da las llaves del coche y luego vuelvo a la carretera para dárselas al conductor de la grúa. Así usted no tiene que perder el tiempo esperando".

- "Ah, muchas gracias, que buen servicio. ¿Podría acercarme al centro de la ciudad?"

- "Por supuesto, venga conmigo".

La rubia se monta con el hombre, y una vez en el centro, se baja y le da las llaves del coche. El hombre vuelve al lugar donde estaba el deportivo y se monta en él, pero entonces le surge la duda de qué hacer con su propio coche. Finalmente decide ir a buscar a un amigo, para traerse los 2.

Llega a casa del amigo y lo recoge, se montan en el deportivo y van al lugar del accidente, pero al llegar el coche ya no está porque se lo había llevado la grúa. Al cabo de dos semanas, la compañía de seguros recibe la siguiente carta:

"Hola.

Les envío esta carta para comunicarles una serie de irregularidades que se han producido después de que mi coche se parara en la carretera y lo recogiera la grúa.

En primer lugar, yo no les había pedido que pintaran mi coche. A mi me gustaba rojo, no ese verde tan feo con el que me lo han devuelto. Además, no entiendo por qué le han puesto techo, ahora no puedo bajar la capota. El cambio de matrícula supongo que es por temas de papeleo, aunque hubiera preferido conservar la mía, que ya la había memorizado. Pero lo que más me ha molestado es que mi coche tenía tan solo 8.000 kilómetros y me lo han entregado con 82.000. Entiendo que tengan que probar el coche para arreglarlo, pero me parecen demasiados kilómetros para una semana.

Espero que al menos puedan compensarme todas las molestias ocasionadas con un descuento en el precio del seguro.

P.D. Gracias por el detalle del ambientador, aunque una mujer desnuda no me parece el motivo más adecuado, hubiera preferido un pino o unas flores."

martes, 5 de enero de 2010

Primeras fotos con la Holga 120 CFN

Hace tiempo publiqué en una entrada que me habían regalado una Holga 120 CFN, una cámara lomográfica. Aunque pueda parecerlo, no tarde mucho en hacer mis primeras fotos, y el primer carrete no tardó ni una semana en estar completo. Incluso me apresuré a revelarlo, pero cuando llegué a mi casa y me puse a escanear las fotos para subirlas, me di cuenta de que perdían mucha calidad. Así que ha pasado mucho tiempo hasta que me acordé de llevar los negativos para que los escanearan y me dieran copias digitales. Estas son algunas de las primeras fotos con la cámara.









La verdad es que me ha gustado mucho el resultado obtenido en algunas de ellas, aunque echo de menos la inmediatez de la fotografía digital y el poder repetir una toma si la foto ha salido mal. Supongo que con el tiempo, cuando dominé mejor la cámara, tendré un porcentaje más alto de buenas fotos.