jueves, 14 de enero de 2010

Asistencia en carretera

Una rubia iba conduciendo un deportivo descapotable por la autovía, cuando de repente se le enciende un piloto en el salpicadero avisándole de que el motor se ha calentado demasiado. Se para en el arcén y baja del coche para poner el triángulo. Vuelve al coche y coge el móvil para llamar a la grúa.

Mientras está llamando, llega un hombre en otro coche y al ver el deportivo estropeado se para también en el arcén. Se baja de su coche y al acercarse a la ventanilla del deportivo ve a la rubia hablando por teléfono, que no se ha dado cuenta de nada. Se va de nuevo hacia su coche y da marcha atrás durante un rato. Espera varios minutos y vuelve a dirigirse hacia el lugar donde está parado el deportivo.

Cuando ha llegado, se pone el chaleco reflectante y se baja del coche. Se acerca a la rubia que estaba dentro del coche y le pide que baje la ventanilla.

- "Hola, buenas tardes. Vengo de la compañía de seguros, me han dicho que estaba usted parada en esta carretera, y ahora tenemos un nuevo servicio. Mientras la grúa llega, como puede tardar bastante, yo le acerco a donde usted quiera, me da las llaves del coche y luego vuelvo a la carretera para dárselas al conductor de la grúa. Así usted no tiene que perder el tiempo esperando".

- "Ah, muchas gracias, que buen servicio. ¿Podría acercarme al centro de la ciudad?"

- "Por supuesto, venga conmigo".

La rubia se monta con el hombre, y una vez en el centro, se baja y le da las llaves del coche. El hombre vuelve al lugar donde estaba el deportivo y se monta en él, pero entonces le surge la duda de qué hacer con su propio coche. Finalmente decide ir a buscar a un amigo, para traerse los 2.

Llega a casa del amigo y lo recoge, se montan en el deportivo y van al lugar del accidente, pero al llegar el coche ya no está porque se lo había llevado la grúa. Al cabo de dos semanas, la compañía de seguros recibe la siguiente carta:

"Hola.

Les envío esta carta para comunicarles una serie de irregularidades que se han producido después de que mi coche se parara en la carretera y lo recogiera la grúa.

En primer lugar, yo no les había pedido que pintaran mi coche. A mi me gustaba rojo, no ese verde tan feo con el que me lo han devuelto. Además, no entiendo por qué le han puesto techo, ahora no puedo bajar la capota. El cambio de matrícula supongo que es por temas de papeleo, aunque hubiera preferido conservar la mía, que ya la había memorizado. Pero lo que más me ha molestado es que mi coche tenía tan solo 8.000 kilómetros y me lo han entregado con 82.000. Entiendo que tengan que probar el coche para arreglarlo, pero me parecen demasiados kilómetros para una semana.

Espero que al menos puedan compensarme todas las molestias ocasionadas con un descuento en el precio del seguro.

P.D. Gracias por el detalle del ambientador, aunque una mujer desnuda no me parece el motivo más adecuado, hubiera preferido un pino o unas flores."

4 comentarios:

Nimbusaeta dijo...

Qué bueno ^^

Irune dijo...

De no ser por la carta del final, me lo hubiera creido.
El timo de la grua...

Alury dijo...

jajjaajjajjaajajja.... xD

Era rubia?¿?¿?¿

Nesta dijo...

@Alury, era rubia por casualidad ;)