jueves, 4 de febrero de 2010

Intente ser feliz

"El dinero no da la felicidad, pero ayuda". Esta frase que ya se ha convertido en un tópico, tiene su parte de razón. Efectivamente, el dinero no da la felicidad. La mayoría piensa que si tuviera mucho dinero sería más feliz, pero numerosos estudios demuestran que la felicidad de la gente no depende de factores como el dinero. Del típico salud, dinero y amor, solo este último parece tener cierta relevancia en este aspecto. Las personas casadas o con pareja suelen ser más felices (o sentirse más felices) que las solteras, y estas más que las separadas o viudas.

Cuando hablamos de felicidad, mucha gente lo confunde con la ausencia de problemas. La felicidad por definición es una emoción, y como tal, fluctúa. No podemos pretender vivir en un estado permanente de felicidad, eso no existe, y nuestro cerebro no lo permitiría. Las emociones intensas como la felicidad o la tristeza desgastan nuestra cuerpo, y el cerebro humano tiene un sistema que las regula intentando permanecer en un estado intermedio de calma y bienestar. Pero la calma y el bienestar no son sinónimos de felicidad.

Una persona puede tener la vida solucionada, tener dinero para hacer lo que quiera, no tener ningún problema, y aun así no ser feliz. Y el dinero no soluciona todos los problemas. Puede que solucione los problemas que tenemos la mayoría en estos momentos, pero también puede crear otros nuevos. Además, el hecho de tener el dinero suficiente para poder obtener lo que queramos en cada momento, hace que la sensación de felicidad disminuya.

Esto que puede parecer una perogrullada, o que algunos pensarán, es la excusa que ponemos los pobres, tiene una explicación lógica. El cerebro, en su intento por minimizar el desgaste del organismo, tiende a mantenernos en un estado de sosiego emocional. Cuando sufrimos una desgracia, el momento inicial es el más duro, y pensamos que no podremos superarlo nunca, pero con el tiempo, nos acostumbramos y el dolor pasa a un segundo plano. Es necesario este sistema para poder vivir, porque el estrés producido por las emociones fuertes nos nubla la mente y no nos deja actuar con claridad.

Con las emociones positivas pasa lo mismo. La mayoría de las personas a las que les toca la lotería experimentan un fuerte sentimiento de felicidad inicial, pero con el tiempo este se pasa, y cuando se les pregunta, la mayoría se siente igual de feliz que antes de haber ganado ese dinero. Si tenemos dinero suficiente para poder comprar todo lo que queramos, quizás al principio nos sintamos pletóricos y exultantes, pero a la larga, nuestro sistema se regulará para volver a un estado intermedio, y lo que antes nos producía gran alegría, se convertirá en una rutina. Puede sonar a manido, pero es la realidad; los psicólogos también viven de gente con dinero (seguramente más que de la clase media).

Si después de leer todo esto seguís pensando que el dinero os hará felices, pensad una cosa. ¿Os parecía Michael Jackson una persona feliz? ¿Seríais felices si vuestra pareja muriera ahora mismo y a la misma vez heredarais una fortuna?

Fuente.

6 comentarios:

vicks dijo...

Me quedo con la reflexión de que uno no es feliz sin problemas, estoy completamente de acuerdo

Ellohir dijo...

El dinero no da la felicidad, pero quita un cojón de problemas. Cuando te cuesta llegar a fin de mes o dar de comer a tus hijos, el dinero te proporciona una calma y un bienestar acojonantes.

Maybellene dijo...

No se trata de tener ingentes cantidades de dinero en la cuente corriente, sino de tenerla suficiente cantidad de dinero como para poder desarrollar los pequeños placeres que nos pueden llevar a la feicidad: un viaje, un fin de semana, un cine... Yo he pasado por épocas muy apuradas y no poder salir para no gastar un pavo implica no ver a los amigos ni ver a nadie querido, ni poder ofrecer nada.

La felicidad es un sentimiento, sí, pero se basa en cosas materiales que conseguimos (estamos con alguien porque podemos pagarnos unos cafés, un piso el día de mañana, ver a los amigos porque podemos quedar y tomar algo, etc), sin ello difícil lo tenemos. No podemos alimentarnos de aire... por desgracia.

Nesta dijo...

@Ellohir, estoy de acuerdo, pero la calma y el bienestar no son sinónimos de felicidad, lo que pasa que para mucha gente (entre la que me incluyo), esa calma y bienestar nos permiten ser más felices, porque tenemos métodos para conseguirlo.

@Maybellene, una cosa es que el dinero no de la felicidad, y otra distinta que la falta de dinero no te permita ser feliz. Lo que yo digo es que, aunque tengas el dinero suficiente para poder desarrollar esos pequeños placeres, puedes seguir siendo infeliz. Y concentrarse en obtener objetivos en la vida (y ya no hablo solo de cosas materiales) pensando que nos harán felices, puede hacer que las decepciones nos lo impidan. Con todo esto, es posible que haya gente que necesite tener dinero para ser feliz, porque las cosas que le hacen feliz cuestan dinero, pero no es la panacea, no garantiza la felicidad para cualquier persona.

mortiziia dijo...

Ayer mismo dejé otro comentario por el estilo en otro sitio: es verdad, la felicidad no se compra con dinero, las cosas importantes no se compran con dinero, pero la mayoría de los problemas que surgen de las cosas importantes SÍ se pagan con dinero. ¿Ejemplos? Si tienes un problema de salud y tu seguro no te hace caso, ¿por dónde pasa el primer intento de solucionarlo? Por un médico de pago. Si tienes un problema de amores y tu pareja se rompe, ¿por dónde viene la solución? Por el abogado que llevará la separación y la custodia de los niños. El dinero no te da la felicidad, indudablemente, pero te ayuda a solucionar muchos de los problemas que la amenazan cada día.

Nesta dijo...

@mortiziia, a mí personalmente no me aliviaría el dolor de romper con mi pareja el hecho de que un abogado llevara el caso, pero está claro que el dinero te soluciona muchos problemas. Pero insisto, la ausencia de problemas no es sinónimo de felicidad, aunque mucha gente sería más feliz con menos problemas.