viernes, 5 de marzo de 2010

Karma wins

Hace unos días, en la calle en la que vivo, un cani que vive cerca mía le daba patadas a un coche que había aparcado de forma que, en el hueco de delante, no cabía otro coche mediano. La persona que había aparcado, había dejado el coche a una distancia razonable del que estaba detrás, pero al cani le pareció que podía haberlo ajustado más para que entrara su Opel Astra tuneado.

Otro día, el mismo cani, casi atropella a una mujer mientras aparcaba en un hueco reservado para minusválidos, mientras esta le gritaba que un coche conducido por una persona en silla de ruedas iba a aparcar ahí. El cani se bajó del coche y se fue ignorando los gritos de la mujer, mientras esbozaba una sonrisa de esas que provocan los peores sentimientos que alguien puede tener hacia otra persona (vamos, que le hubiera partido la boca).

Hoy, cuando he llegado a mi casa de comprar del Mercadona, he visto su coche aparcado en mi calle. Le faltaba el parachoques delantero y tenía el morro un poco hundido. Esta vez he sido yo el que ha esbozado la sonrisa de la venganza.

8 comentarios:

n.vázquez dijo...

Que gustazo,tío. Como diría Jorge Drexler. "Cada uno da lo que recibe; luego recibe lo que da..."

Nesta dijo...

Irune dijo...

que tio mas desagradable. Que se aguante!

Nesta dijo...

@Irune, desagradable se me queda corto para ese elemento.

Gaz dijo...

Pues yo cada vez veo menos canis en Sevilla, será que me fijo menos.

Nesta dijo...

@Gaz, seguramente hay menos, pero también es verdad que con la edad te vas fijando menos en ellos.

Alury dijo...

A los 6 meses de regalarme el cochito nuevo, alguien tuvo la grandiosa idea de robarme la antena y, con ella, rayarme de atrás a delante mi lado de la carrocería...

Espero que el karma se lo haya devuelto!!!!!

Nesta dijo...

@Alury, yo tengo una R y otra leta que no entiendo en el lado del conductor, y unos 15 ó 20 arañazos más hechos a posta. Ya casi no me inmuto.