miércoles, 7 de abril de 2010

Bipartidismo

En un capítulo de Los Simpsons, dos alienígenas llegan a la Tierra para conquistarla. Capturan a Bill Clinton y a Bob Dole (presidente demócrata y senador republicano de los Estados Unidos respectivamente, ambos candidatos de sus partidos a la presidencia en aquellos momentos) y se hacen pasar por ellos para ganar las elecciones y gobernar el país. Homer los descubre y acaba revelando a todos los asistentes a un mitin la verdadera identidad de los extraterrestres. Estos sonríen alegando que, como el sistema es bipartidista, tienen que votar a uno de los dos. Un ciudadano que estaba allí comenta que él votará al tercer partido, a lo que uno de los extraterrestres contesta, "adelante, si quiere tirar su voto".

Al final creo que gana Kang.

Así es como me siento yo ahora viendo el panorama político en España.

Por un lado está el PSOE, un partido presuntamente socialista, cuya política raya cada vez más en muchos aspectos con la derecha, y que en otros simplemente no aportan nada. Un partido que en su intento de abarcar a un electorado cada vez más amplio, ha acabado perdiendo sus señas de identidad (si es que alguna vez las tuvo).

Por otro lado está el PP, un partido de derechas, que defiende que son de centro reformista, con cuya ideología no me identifico, y con tantos casos de corrupción y malversación de fondos en sus filas que asustarían al mismísimo Mario Conde.

Y después están el resto de partidos, algunos menos malos que otros, pero sin la capacidad suficiente para atraer a un número importante de votantes como para tener algún peso político en el panorama nacional.

Y yo con mi papeleta en blanco, sin saber muy bien que hacer, sintiendo cada día más que lo que falla, no son los partidos, sino el sistema.