lunes, 26 de abril de 2010

Donante

Tengo fobia a las agujas. Bueno, no sé si eso existe, pero es algo que me supera. Cuando en una escena de una película van a clavarle una aguja a alguien, tengo que apartar la vista; me entran hasta escalofríos. Cuando he tenido que hacerme un análisis de sangre lo he pasado fatal. Es una cosa que me gustaría vencer, me encantaría no sentir esa sensación que me recorre la espalda cada vez que pienso en una aguja clavándose en un brazo, atravesando la piel. Incluso escribiendo esto se me pone la piel de gallina.

El principal inconveniente de esto es que nunca he donado sangre. Sé que es por pura cobardía, no intento justificarme ni poner excusas. También sé que si un familiar o un amigo necesitara sangre, no dudaría en donársela. Pero me cuesta dar el paso de ir a donar sangre solo por pura generosidad.

Como me siento un poco mal por esto, he pensado como podría ayudar sin donar sangre, y se me ocurre que podría evitar que muchas personas necesitaran transfusiones, donando un poco de sentido común. De hecho, creo que si todo el mundo siguiese estos consejos, se ahorraría mucha más sangre de la que puedo donar en toda mi vida.

Consejo nº 1: No te pongas delante de un toro. Si no te va la vida en ello, es mejor no enfrentarse a un animal de media tonelada que puede destrozarte con una cornada. Si es tu trabajo, búscate otro. Sé que puede sonar desconsiderado, pero los verdugos profesionales también tuvieron que reciclarse, es ley de vida.

Consejo nº 2: No conduzcas a 160 km/h (o más) por carreteras españolas. Si quieres matarte, haznos un favor a todos y tírate de un puente, pero procura no fallar, que los servicios médicos los pagamos entre todos.

Consejo nº 3: No vayas a un conflicto armado como militar. De nuevo, puede que sea tu trabajo y pienses que es muy hipócrita por mi parte decir esto, pero recuerda que es solo un consejo, si te apetece ponerte a pegar tiros yo no voy a interponerme. De todos modos, matar está feo, ¿no has pensado en dedicarte a otra cosa?

NOTA ACLARATORIA: Este punto no va dirigido a los miles de soldados que participan única y exclusivamente en misiones humanitarias, pero me gustaría conocer a alguno que se negara a ir a un conflicto armado como la invasión de Iraq cuando se lo ordenaron.

Consejo nº 4: No trafiques con drogas. La profesión de narcotraficante es muy peligrosa, y te arriesgas a ser herido en cualquier momento. Sé que levantarse todos los días a las 7 de la mañana es un coñazo, pero vivir al borde de la muerte es muy estresante.

Bueno, espero que al menos una persona siga alguno de estos consejos y se ahorre una visita a urgencias. Y si estás pensando en insultarme en los comentarios, lee esto por favor.

7 comentarios:

Irune dijo...

A mi también me dan fobia. Siempre recuerdo lo mal que lo pasaba cuando nos vacunaban en el colegio.

Los consejos muy útiles, jeje

Alury dijo...

Yo tb tengo cierto reparo (y encima estudio medicina ¬¬). Pero pa' tener la excusa perfecta... ¡no llego al peso mínimo de 50 kg para poder donar! xD

Nesta dijo...

@Irune, menos mal que los tiempos de las vacunas pasaron.

@Alury, no sabía que hace falta un peso mínimo para donar, pensaba que era solo cuestión de edad.

mortiziia dijo...

Son buenas donaciones, a ver si alguien las aprovecha. Y qué casualidad que hables de sacar sangre justo cuando yo tengo una anécdota reciente: menos mal que yo no tengo fobia a las agujas, porque la semana pasada una enfermera que no me encontraba la vena se dedicó a excavar con la aguja en ambos brazos hasta que la lió parda. Todavía tengo los dos brazos amoratados y el izquierdo estuve un día sin poder moverlo. Me imagino que esto le pasa a una persona sensible al tema y se desmaya allí mismo, porque mira que son brutos a veces los de la agujita.

Nesta dijo...

@mortiziia, a mí me hacen eso y me da un chungo.

Mhina dijo...

Me identifico totalmente contigo Nesta: yo también le tengo pánico a las agujas y, para empeorarlo, soy de tensión baja (jarl!), por lo que cada vez que me tienen que sacar sangre/ponerme una inyección o similar... paf! Me desmayo.

¿Consejo? Di que te mareas si tardan mucho y te pondrán a la más veterana, porque suele haber muchas chicas de prácticas que no encuentran la vena a la primera. Pero bueno, toda la tontería se me pasó con la Prueba de la Curva de Lactosa (para saber si era intolerante) que tienen que pincharte 5 veces, una cada media hora. Ahí sí que terminé con los brazos amoratados y sin poderlos mover... ofú!

En cuanto a los consejos... coincido también en todo. Absolutamente en todo.

¡Un saludo!

Nesta dijo...

@Mhina, yo también soy de tensión baja, pero de momento no me he desmayado. Cuando no me quede más remedio seguiré tu consejo, no vayan a destrozarme el brazo.

Saludos!