miércoles, 9 de junio de 2010

La inteligencia está sobreestimada

Me refiero a la inteligencia racional, la que se puede medir con pruebas de aptitud. También existe la inteligencia emocional, que en un principio puede parecer una tontería para vender libros de autoayuda, pero que es algo realmente importante.

No digo que ser inteligente en el sentido académico de la palabra sea algo negativo. Todo lo contrario, ser inteligente es algo verdaderamente útil, que te permite comprender conceptos más complejos, y en general es una buena herramienta para desenvolverte por la vida.

Pero no basta con ser un cerebrito. Las habilidades sociales para relacionarnos con los demás, por ejemplo, son algo imprescindible para desarrollarnos como personas, como seres sociales que somos. Algunas de las mentes más brillantes del mundo tienen problemas para relacionarse con los demás. Esto no solo les impide ser todo lo felices que podrían, sino que priva a muchas personas de una compañía que sin duda sería enriquecedora.

En general las habilidades emocionales están subestimadas en nuestra sociedad, pero hay otras capacidades que, sin estar infravaloradas por la sociedad en general, no tienen la importancia que se merecen en el ámbito educacional. Una de estas capacidades es la creatividad.

Ser creativo es quizás una de las mejores cualidades que una persona puede tener. La creatividad es algo innato en el ser humano, pero en una sociedad que encumbra los méritos académicos, no se potencian lo suficiente durante la educación las habilidades relacionadas con esta. Es más, con los años, vamos perdiendo esa creatividad que suele ser característica en los niños.

La mayoría de los padres desaconsejarían a sus hijos que fueran pintores, músicos o cualquier profesión en la que la creatividad suele ser el factor dominante. No es que en otros trabajos no haya creatividad, pero por lo general las personas mejor consideradas son las que hacen bien las cosas, sin salirse de las normas, y las personas creativas son vistas por los demás como inadaptados o personas sin aptitudes.

A pesar de todo esto, admiramos las obras de arte, la música, el cine o un buen libro; obras de mentes creativas.

La inteligencia no es más que una herramienta que hay que saber usar, es una cualidad más, pero no la única. Está claro que ser racional y pensar bien las cosas antes de actuar nos ayuda a conseguir muchas cosas, pero también lo es que pensar demasiado puede llevarte a no actuar, porque en ocasiones las circunstancias nos superan y nuestra mente no es capaz de determinar con precisión la mejor opción.

Estoy totalmente convencido que, en un mundo tan cambiante y en constante progreso, el futuro es de las personas que mejor sepan adaptarse, y para eso hay que olvidar muchas de las cosas aprendidas y crear otras nuevas.

10 comentarios:

Janton dijo...

Leyendo tu artículo me ha venido a la memoria la figura de cierto profesor de Física que sufrí en mis convulsos años de bachillerato.

Era una eminencia, un fichaje estrella de mi colegio. Había trabajado en la NASA entre otros centros de alta tecnología y tenía artículos firmados en varias enciclopedias. Peeero... No sabía explicar.

Lo digo en sentido estricto: Dominaba tanto la materia que hablaba como una locomotora, escribiendo en la pizarra fórmulas y números incomprensibles al mismo endemoniado ritmo que hablaba. Claro, ninguno de sus alumnos entendíamos ni palabra de aquello, y él nunca pudo "bajar" a nuestro nivel. Quedaba estupefacto viendo que no le entendíamos nada de lo que explicaba, le parecía tan sencillo, tan elemental... Claro, al año siguiente no le renovaron el contrato.

Un caso claro de inteligencia técnica sin inteligencia emocional

Nesta dijo...

@Janton, a mí me encanta como se explica Punset. Habla de temas complejos con naturalidad, y consigue que te enteres de las cosas e incluso que te gusten.

Irune dijo...

Estoy de acuerdo contigo. En esta sociedad lo que se valora es saber cosas, y no tener capacidad para luego aplicarlas en el día a día, que es lo verdaderamente importante.
Yo creo que saber cosas, tener cultura general es un complemento, y no lo mas importante para la vida.

En lo de la creatividad totalmente deacuero tambien. Cuando iba a cuarto de la ESO había una compañera que quería hacer bachillerato artístico, y los profesores le aconsejaban que fuera por ciencias o sociales porque tiene mas salidas.

Nesta dijo...

@Irune, que le expliquen lo de que tiene más salidas a los miles de ingenieros, abogados, matemáticos, físicos, químicos y demás que engrosan las listas del paro o, con suerte, trabajan en un McDonald o en Zara.

Irune dijo...

ya... yo creo que cada uno tiene que estudiar lo que le gusta, no lo que tenga salidas... Porque eso de las salidas es relativo. Puede que cuando empieces a estudiar si tenga y cuando acabes no o viceversa.
Además es mucho mas gratificante trabajar en algo que te gusta que en algo que ni te va ni te viene...

Nimbusaeta dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo. Me recuerda al discurso de un personaje de la peli Happy-Go-Lucky, el profesor de autoescuela de la prota, que lo pone en relación con los hemisferios del cerebro. Seguro que te gustaría :P

Nesta dijo...

@Nimbusaeta, me apunto la peli.

Arturo Torres Molina dijo...

Estoy deacuerdo contigo; en mi carrera que es la informática o computación, como quieras llamarle, me considero que soy uno de los 2 mejores de mi generación, salvo que porque soy creativo no tengo el promedio perfecto de la otra persona y eso me ha traido problemas con profesores que quieren que haga todo como ellos dicen y que no me dejan añadir un toque o extra.

Anónimo dijo...

en mi experiencia laboral aqui en mexico he visto que se valora mas la "inteligencia emocial" que las capacidades laborales o de cualquier otro tipo, en otras palabras puedes ser un completo inutil pero mientras estes lamiendo las suelas de los jefes tendras reconocimento y favores mientras que las personas eficientes no las tienen o rara vez son reconocidas. las habilidades sociales en mi opinion valen mas en este pais que el talento de las personas.

Nesta dijo...

No considero andar lamiendo las suelas de los jefes como una habilidad social. Resulta obvio, ridículo y suele recalcar tus defectos. Me refiero a tener carisma, ser simpático y sociable y cosas de ese estilo. Ser un pelota es en mi opinión todo lo contrario.