lunes, 27 de diciembre de 2010

El botón mágico de Bardem

Para comprender esta entrada es recomendable leer el artículo de Javier Bardem en El País, y la posterior respuesta en un comentario de Menéame del usuario humitsec.

Javier Bardem quiere comprar una antorcha para iluminar su cueva. Javier debería acudir a una tienda de antorchas en la que se venden diferentes modelos de diferentes fabricantes, por unos precios exagerados de los que los fabricantes de antorchas solo ven un pequeño porcentaje.

Una vez comprada la antorcha, Javier solo podrá encenderla para su uso privado, pues al compartir la luz de la antorcha está violando los derechos de los creadores de antorchas, que verán perjudicado su negocio al poder la gente compartir las luces de sus antorchas.

Tampoco podrá encender otras antorchas o una hoguera con su fuego, pues se consideraría un uso indebido de la antorcha, que ha sido fabricada para otros fines. Javier no tiene permiso para alterar el uso del producto que ha comprado.

Por otro lado, un grupo de piratas sin escrúpulos ha instalado cientos de molinos de viento y paneles solares, han distribuido una red de cables eléctricos y han proporcionado electricidad y energía a la cueva de Javier. Ahora con tan solo darle a un botón (mágico), Javier tiene luz y calor en su cueva, sin necesidad de comprar antorchas.

Los fabricantes de antorchas, enfurecidos, deciden protestar ante el gobierno por el tremendo perjuicio que la electricidad causa a su modelo de negocio. Consiguen imponer un canon en la venta de cualquier producto que pueda proporcionar iluminación o calor, pero para mantener sus niveles de vida necesitan obtener más ingresos, por lo que exigen una legislación que permita destruir los molinos y los paneles solares.

Sin embargo, algunos de los fabricantes de antorchas se dan cuenta de que, el dinero que Javier se gastaba en antorchas, se lo gastará ahora en bombillas, lámparas y unos bonitos cuadros para decorar su cueva. Deciden pues, renovar su negocio y comenzar a fabricar bombillas y lámparas, un negocio en auge mucho más próspero que la venta de antorchas.

Los negocios cambian porque lo impone la sociedad, así ha sido siempre y así seguirá siendo.

Hay cientos de páginas chinas que venden teléfonos móviles de imitación a precios de risa, prácticamente iguales en apariencia a los modelos más caros del mercado, pero los teléfonos originales se siguen vendiendo muy bien. El jamón de bellota pata negra se sigue vendiendo a pesar de ser muchísimo más caro que el jamón de recebo. El sucedáneo de caviar no ha acabado con el negocio del caviar. No es que la gente no quiera gastar, la gente lo que quiere es decidir (o tener la sensación de que deciden, pero ese es otro tema) en qué se gastan el dinero. Quieren sentir que cuando gastan más dinero, obtienen un producto de mayor calidad.

Si alguien que compra la ropa en un mercadillo porque su economía no le permite gastar más, gana un premio millonario en la lotería, seguramente decida comprar ropa de más calidad a un precio superior. Si un millonario hombre de negocios se queda en la ruina, tendrá que malvender su ropa de lujo para comprar comida y ropa del mercadillo. Es lo que tiene el libre mercado, que a veces te enriqueces y otras te vas a pique.

Y los fabricantes de bombillas tuvieron que adaptar sus negocios y vender bombillas de bajo consumo, hasta que llegue el día en que alguien invente una forma de iluminación mejor, de forma que podamos prescindir de las bombillas, y así sucesivamente, porque el mundo, afortunadamente, evoluciona.

6 comentarios:

Janton dijo...

Se puede decir más alto pero no más claro.

Hemos tenido alguna polémica, otras veces, pero no hoy. Hoy suscribo palabra por palabra todo lo que dices.

Y ahora pondría aquí en grandes caracteres algo ofensivo e insultante en contra de la SGAE pero como no quiero que acabemos ambos yendo a juicio por algo tan estúpido me callo y lo digo por lo bajo, que eso todavía no pueden controlarlo sus detectives...

Anónimo dijo...

Esto es un poco lo que me dió por escribir a mi y lo quiero compartir. Saludos a tod@s.

Es curioso este botón mágico, muy curioso, pero lo que el autor de este magnánimo relato peiodístico (relato, si, no se le puede dar una importancia mayor) se ha olvidado de decir es cuanto nos cobra ese pintor, o ese verdulero, o quien quiera que sea que se quiera labrar un futuro laboral a costa de pardillos a los que timar y reirse de ellos, a las espaldas, eso sí, que a la cara igual las cosas cambian.

Para ejemplificar lo que digo voy a usar las mismas bonitas metaforas que aquí se usan. Mire, caballero, por muy bueno que sea el pintor (es curioso la catadura general de algunas personas y en que gran estima se tienen), si lo único que me ofrece es lo de siempre, un trabajo que no me va a dejar satisfecho y por el cual me va a cobrar 100 veces su valor real... Pues mire, no lo pinto y tan apañados. Claro está, que igual me voy a la tienda de pinturas (o al chino, según mi presupuesto) y me pinto yo mi casa haciendo un apaño como pueda, por que total, por la calidad, producto y precio que me vendían nunca hubiese pintado mi casa si no fuese de otro modo.

Eso por su metáfora, ahora hablando claro... Yo no llego a ser mileurista, paso por poco el ser quinientoseurista y contento, y no, no estoy dispuesto a pagar 6 euros por ir al cine, ni a pagar lo que cuesta un DVD que solo trae la película y cuatro comentarios tontos (igual cree que la búsqueda de escenas es lo último en tecnología) y mire, yo tampoco me descargo películas, pero por que ni me apetece por que me paso el día trabajando, no pidiendo que haya agua embotellada en el hotel al que me han invitado para asistir a los grandes eventos, como mucho y cuando hay una serie o película por la tele, la grabo en mi viejo VHS. Eso también es piratería verdad?? y si no lo es ahora, cuando se la preste a mi vecino del quinto que no ha visto esa peli?? Lo será entonces?? Espere, que también grabo musica de la radio y he llegado a tener discos casi enteros usando únicamente esos medios. Y es más, desde pequeñito que hago eso, con mi grabadora pegada a la radio ya que no existía otra forma... que soy, un pirata prematuro???

Ya está bien de tanta hipocresía, una película bajada no es una venta perdida, ya que la gente, al contrario que personas como usted, no tiene dinero para hacer lo que le da la gana. Una película bajada es eso, una película bajada, y nada más, y quizás es la mejor propaganda que ustedes puedan tener ya que al menos así les ven y quizás hoy no, pero mañana si comprarán sus productos por que han visto que merecen la pena, así que deje de tirarse piedras contra su propio tejado y respete a la gente, ya que ellos son su sustento. Si la gente les deja de ver, ustedes se pudrirán en la miseria y les iría bien tenerlo en cuenta.

Anónimo dijo...

El ejemplo es curioso pero curioso...

No tiene ningun sentido.

La cosa seria que Bardem con su antorcha pueda crear completamente gratis miles iguales y regalarla a los demas que ya no tendrian porque comprar mas antorchas... con lo cual que vende la tienda de antorchas??

Nesta dijo...

Anónimo, bombillas.

antonio dijo...

Buenas
Desde el evento Blog del año pasado ha pasado un largo año de no tener tiempo o no saber organizarlo que es peor. Nunca os borré y quiero seguirte leyendo.
Un fuerte abrazo.
Antonio
Sigo donde siempre , agora con un poco mas de disponibilidad y menos morriña. A ver si nos vemos de nuevo.

Nesta dijo...

Encantado de leerte de nuevo Antonio.

Un abrazo.