viernes, 20 de mayo de 2011

Alternativas (VI)

Estas son algunas de las propuestas para la creación de riqueza y el aumento de empleo del Grupo de Ciudadanos Independientes:

Nosotros sí permitiremos fumar.

La ley actual no prohibe fumar de forma genérica, sino en espacios públicos cerrados. Las ventas de tabaco ya estaban en descenso antes de la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco. A largo plazo, la sanidad puede ahorrar muchos millones de euros en tratamientos para personas con problemas relacionados con el consumo de tabaco.

Hay que suprimir las diputaciones provinciales.

Igual que ya hemos manifestado que se deben suprimir, porque no tienen ninguna utilidad y además son un despilfarro, el Senado, el Consejo Audiovisual y la televisión municipal, lo mismo pasa con la Diputación Provincial de Sevilla y todas las demás Diputaciones españolas. Hay que cerrarla, trasladar los empleados a otras Administraciones, y los diputados, a casa. Debe acabarse tanto derroche innecesario, más aun en una época donde con los medios técnicos actuales la comunicación es muy fluida sin necesidad de gente por medio perdiendo el tiempo y gastando dinero. Por cierto que la sede de la Diputación sevillana podría volver a ser residencia de una unidad militar, ya que, como decimos en otro artículo, debe haber más fuerzas del ejército en Sevilla que en el norte de España o en levante. Esto lo hemos explicado sobradamente cuando proponíamos al Gobierno que diera empleo a cien mil parados para contratarlos de tropa y marinería.

A lo mejor los miembros de esta agrupación no lo saben, pero las diputaciones generan puestos de trabajo al contratar servicios externos. ¿De verdad hacen falta más fuerzas del ejército en Sevilla? ¿Es que vamos a entrar en guerra? ¿Ese es el futuro del empleo en nuestra ciudad?

Promoveremos el afán de perfección.

¿Y por qué si promovemos el afán de perfección reproducimos una fotografía de la Fábrica de Artillería? Sencillamente porque los profesionales que le dieron fama universal a la Fábrica de Artillería de Sevilla amaban su trabajo, amaban la perfección, y sus obras eran frutos de esos dos sentimientos, a los que juntos definimos como afán de perfección que se aplica en la tarea que uno ha elegido y a ella dedica toda su capacidad creativa, su sentido de la responsabilidad y su ilusión por hacer cosas bien hechas. Así eran los cañones que salían de la Fábrica de Sevilla. Tanta perfección había en su trabajo que ningún cañón quedaba sin recibir nombre, y es que los que los fabricaban pretendían que cada pieza demostrara su capacidad y su entrega. Los bautizaban pero ¿ese amor al trabajo bien hecho era sólo característica de esa fábrica? Ni hablar. En cada fábrica sevillana se presumía de amar la perfección en el trabajo; el trabajo se dirigía a hacer bien la obra; había un orgullo profesional. Esto es parte de la historia de Sevilla. Sus gentes históricamente tenían afán de perfección. Por eso cada empresa que se abría en la ciudad acababa demostrando su valía profesional y su reconocimiento mundial.

El artículo continúa ensalzando la profesionalidad de las fábricas de Sevilla. También en Sevilla, como en toda Andalucía, hay miles de personas cobrando el paro y trabajando. También hay funcionarios que dedican sus horas de trabajo a hacer la compra y llevar a los niños al colegio. También hay miles de personas enchufadas en empresas privadas y públicas. Cuando somos la comunidad con más paro de España, algo estaremos haciendo mal. Más nos vale un poco de autocrítica.

A más empleo, menos rebaja en el sueldo de los concejales.

En nuestro artículo del 22 de marzo de 2011 declarábamos que el alcalde y los nuevos concejales verían rebajados sus sueldos en un 10%. Debatiendo este asunto, y promoviendo incentivos a la productividad, hemos decidido que esa rebaja podría reducirse un 5% si el Ayuntamiento, con su acción constructiva y dinamizadora, es capaz de reducir el desempleo en 19.800 trabajadores, para que la cifra quedara en doscientos mil parados. Igualmente, si el Ayuntamiento es capaz de contribuir a reducir en otros 20.000 el número de desempleados hasta dejarlo en 180.000, se suprimiría el descuento del sueldo de los concejales. Más todavía. Incluso para hacer partícipe de este dinamismo al conjunto de los trabajadores del Ayuntamiento, por cada cifra de 20.000 en que se redujera el número de desempleados a partir de la última cifra anotada, todos los trabajadores del Ayuntamiento incluidos los concejales aumentarían sus nóminas en un 1%. Y así sucesivamente. Así todo el Ayuntamiento se hace solidario de una actividad imprescindible para apoyar la revitalización de la ciudad.

Concejales con incentivos por productividad; al menos es una medida original. Primero, la creación de empleo en una ciudad no tiene porque ser derivada directamente de las acciones de los concejales. Si el mes que viene una empresa extranjera decide abrir en una ciudad española una fábrica que de trabajo a miles de personas, tras mantener reuniones con el gobierno central, no se puede atribuir el mérito de esos empleos creados a los concejales del ayuntamiento en el que se instale la fábrica. Y segundo, si los concejales van a cobrar más por crear empleo, que cobren menos cuando se pierda empleo.

Una Facultad de Teología para Sevilla.

Animamos a nuestro arzobispo para que promueva la creación de una Facultad de Teología en Sevilla. Estos estudios en Sevilla ahora mismo siguen dependiendo de la Facultad de Teología de Granada, y comoquiera que este arzobispo dinámico ha obtenido la iniciativa de implantar otros estudios de ciencias religiosas pero adscritos a otra universidad ajena a la hispalense, la verdad es que, como hemos planteado para otros estudios, Sevilla merece disponer de una Facultad de Teología propia. Sabemos que es difícil, porque en lo que atañe a las especialidades de religión, las tendencias de los distintos profesores pueden generar discrepancias llamativas respecto a la ortodoxia, y sabemos que nuestro arzobispo tiene unos criterios ortodoxos respecto a las enseñanzas del catolicismo. Conocíamos que en época anterior, nada menos que en la inauguración de curso, y en presencia de las autoridades eclesiásticas y del profesorado del centro de estudios teológico sevillano, el conferenciante poco más o menos que cuestionaba sin rubor el que San Pedro hubiese sido liberado de su cárcel por un ángel. En cierta ocasión reciente contaba nuestro candidato que andando por tierras de la Meseta asistió a misa, obviamente sin ningún interés crítico sino todo lo contrario, pero se llevó la sorpresa de que el celebrante en su homilía presentaba cierta ambigüedad evidente sobre la realidad de los milagros. La sorpresa, aunque no excesiva porque los conatos de herejía no son infrecuentes en ciertos ámbitos, esperó al término de la eucaristía para conversar con el sacerdote. El sacristán, al saber del deseo de coloquio del desconocido, le comentó con admiración que el cura era catedrático de la Pontificia. El profesor aceptó charlar del asunto invitando a nuestro candidato a que lo acompañara hasta su casa para en el recorrido tratar el asunto. Una vez aclarado que no podemos llamar milagro a encontrar estacionamiento por muy harto que el conductor se encuentre ni a que se le pase el dolor en la barriguita al bebé que cesa de llorar en cuanto que la abuela harta se ha encomendado a una santa celestial, quedó claro que Dios es todopoderoso y que consiguientemente puede hacer cuantos milagros le plazca y cuando le apetezca. Una sociedad cansada de políticos torpes y asqueada de jueces necios no se merece que encima cargue con curas herejes.

Qué anécdota tan entrañable. De verdad, hay cosas que podrían ahorrárselas directamente. "... Dios es todopoderoso y que consiguiente puede hacer cuantos milagros le plazca y cuado le aptezca". Pues a ver si se estira un poco y creo unos cuantos millones de puestos de trabajo (milagrosos).

Los concejales solo tendrán un sueldo y un cargo.

De acuerdo.

Libertad total de horarios comerciales.

Más que libertad total, ampliación del actual límite, permitiendo, como se hace en algunos países de Europa como Francia, Alemania, Holanda o Reino Unido, libertad de horarios de lunes a sábado.

Hay algunas medidas más de un alcance limitado, pero con planteamientos correctos. No me ha disgustado demasiado, aunque como en otros casos, hecho en falta reformas más profundas y globales.

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