miércoles, 5 de octubre de 2011

Otoño






Cientos de hojas caían de los árboles, creando una alfombra de cálidos colores. Las ruedas de la bicicleta pasaban por encima removiéndolas. Al cruzar una esquina casi lo atropella. Ella se ruborizó avergonzada; él sonrió. Le pidió disculpas y continuó su marcha. Él se marchó caminando, pensando si volvería a verla. Durante varios minutos ambos recordaron ese momento y una sonrisa se dibujó en sus caras.

3 comentarios:

Lacasito dijo...

Un pequeño momento de felicidad que hace especial un dia.

Me gusta tu blog <3
saludos!

Biaksla dijo...

Que bonito. :D

Nesta dijo...

@Lacasito, a mi me gusta tu nick ;)

@Biaksla, muchas gracias!