martes, 11 de septiembre de 2012

Los liberales y la gran farsa de la democracia.

Imagen: Flickr
Ahora que muchos países están haciendo recortes y subiendo los impuestos, se oyen muchas voces de liberales que defienden la no intervención del gobierno en la economía. Dicen ellos que, la economía es demasiado compleja, que un gobierno no puede regular correctamente algo tan complicado. No dicen lo mismo sin embargo de, por ejemplo, la justicia. A nadie se le ocurre decir que el gobierno no debe regular las leyes. Si alguien propusiera que a partir de ahora cualquier disputa se resuelva mediante la ley del más fuerte, estos liberales se rasgarían las vestiduras; pero claro, la justicia no es algo complejo, es muy sencillo (que se lo pregunten a un juez).

Esta es la época que nos ha tocado vivir, la era de la hipocresía.

El gobierno francés va a subir los impuestos a grandes bancos, empresas energéticas con acciones de petróleo, hogares adinerados y grandes corporaciones. Sin entrar en detalles y análisis, que seguro que hay cientos que defienden esta postura y cientos que la critican (todos ellos con grandes rezonamientos indiscutibles), creo que el sentido común nos dice que deben aportar más los que más tienen. Hace poco vi una entrevista en la que el director de Zinkia, la productora de Pocoyó, defendía que a los ricos hay que bajarles los impuestos, porque son los que más consumen y más riqueza generan de esta forma. En un momento dado comentó que si subían los impuestos a los más ricos, estos se iban a ir del país. Sí, claro, seguro. Por eso hay una oleada de inmigrantes de los muchos países europeos que pagan más impuestos que los españoles.

En primer lugar, una persona que tiene un negocio en su país, no puede de la noche a la mañana irse a otro como el que se va un fin de semana a Roma. La gente, en general, paga por tener una calidad de vida, no al revés. Te puedes ir a vivir a Ruanda, donde seguramente pagarás menos impuestos, pero seguro que te gusta tener una bonita casa con vistas al pirineo aragonés. Segundo, una persona que se enriquece en un país, que tiene la oportunidad de ganar mucho dinero, debería ser el primero en querer aportar más para hacer una sociedad mejor. Yo personalmente no querría ser el más rico de Afganistán y no poder salir de mi casa. Pero claro, la solidaridad no es algo que podamos exigirle a todas las personas.

Teniendo en cuenta que los seres humanos son egoístas por naturaleza, las sociedades establecen una serie de normas, reglas de convivencia para que tu vecino no viole a tu mujer, o que un compañero de trabajo no te robe tu salario. Esas reglas que todos exigimos que sean cumplidas, parece que no tienen nada que ver con la economía. La economía es para algunos una ciudad sin ley donde casi todo vale (menos robarle a un rico, claro).

En realidad podríamos aplicar estas teorías, no creo que sean mejores o peores que un estricto control, pero vamos a aplicarlas de verdad, y en todos los ámbitos. Vamos a vivir en anarquía, sin un gobierno que lo controle todo, porque la política es algo muy complejo que no se puede regular. Que cada cual consiga lo mejor que pueda con sus medios, sin intervenciones de policías ni jueces. Dentro de unos días, cuando no tenga nada que comer, me colaré en la casa de un rico a robarle, venderé todo lo que pueda y así podré comer. Y será justo. Y no habrá una policía que lo proteja de eso ni una justicia que me juzgue. Dejemos que el sistema se regule solo. A lo mejor descubrimos que muchos de los que ahora tienen grandes riquezas, en ese mundo sin leyes ni control, no serían ricos. A lo mejor ni siquiera sobrevivirían.

Por último, una idea descabellada sobre cómo gestionar los impuestos. En épocas de crecimiento económico, impuestos más altos y austeridad de las instituciones públicas para ahorrar. En épocas de crisis, grandes inversiones públicas para crear empleo y fomentar el crecimiento económico. Justo lo contrario de lo que se está haciendo ahora en casi toda Europa. Pero claro, la economía es algo demasiado complejo como para que un necio como yo tenga una opinión acertada.

4 comentarios:

Alury dijo...

Yo tampoco entiendo nada de economía pero también tengo alguna "idea feliz":

las grandes empresas (bancos, automovilísticas, electrodomésticos, alta tecnología, telefónicas...) han amasado dinero gracias a la actitud consumista que tenemos las personas. Como en este mundo hay muchas más personas con un nivel económico bajo-medio que alto, cuando ya no tengamos dinero sino para comer (y poco más) todas estas empresas dejarán de amasar tanto dinero y pasará algo. Algo muy grande. Vivimos en una sociedad consumista y, si no seguimos consumiendo, la sociedad se va al garete. Pero hasta que no les afecte del todo a los más grandes, no se tomarán cartas en el asunto. No es lo mismo vender 15 millones de BWM a muchos tipos distintos de personas que sólo 4 millones a gente adinerada.

Cuando no tengamos para comprar el iPhone, el Mercedes, el piso de la playa para las vacaciones, tener la tarifa XXXL de Vodafone... se va a resentir todo.

Pero no debemos olvidar que ya hay personas que no tienen ni para el pan... la cosa pinta fea, fea...

Alury dijo...

PD: al del Pocoyó le diría que por mucho que consuman de más los ricos, si los de la clase media (que son muchos más) dejan de comprar los juguetes de Pocoyó a los nenes, si que se va a poner a suplicar...

Nesta dijo...

Yo diría que incluso podemos plantearnos consumir mucho menos, así aceleramos un poco el proceso, pero claro, tendríamos que ponernos de acuerdo la mayoría.

newshub.es/noticias dijo...

dejamos los políticos que piense :)))