jueves, 26 de septiembre de 2013

Negocios internacionales

Hoy me ha llegado el siguiente correo:

Buen día,

Mi nombre es Sr. Alfred Robert y yo trabajamos con la entidad financiera
aquí en el Países Bajos. Encontré su dirección países a través de mi
directorio web internacional. Durante nuestra última reunión y el examen
de las cuentas bancarias en Holanda, mi departamento encontró una cuenta
inactiva con una enorme suma de EE.UU.$6,500,000.00(Seis millones
quinientos mil dólares de EE.UU.), que fue depositado por difunto señor
Williams de Inglaterra.

Antes de su muerte, él transfirió la suma de EE.UU. $ 6,500,000.00 (seis
millonesquinientos mil dólares EE.UU.) a un banco aquí en Holanda. A
partir de nuestra investigación no tenía beneficiario o familiares para
reclamar estos funds.

Because de nuestros reglamentos casa financieros sólo un extranjero puede
presentarse como los familiares próximos o familiares. La solicitud de un
extranjero como los familiares se basa en el hecho de que el depositante
era extranjero y alguien en los Países Bajos no puede presentarse como los
familiares.

Necesito su permiso como el próximo familiar o los familiares de nuestros
difuntos cliente, por lo que los fondos pueden ser liberados y transferido
a su cuenta, al final de la transacción 40% será para usted y un 60% será
para mí y mi colega. Necesitamos una cuenta extranjera. Sigo trabajando en
la financiera casa y esa es la verdadera razón que necesito un
segunda parte o persona, ponerse de pie y trabajar conmigo y solicitar al
banco aquí en los Países Bajos como los familiares. Tengo en mi poder
todos los los documentos necesarios para que esta operación realizada con
éxito.

Necesito su permiso como el próximo familiar o los familiares de nuestros
difuntos cliente, por lo que los fondos pueden ser liberados y transferido
a su cuenta, al final de la transacción 40% sera para usted y un 60% será
para mí ymi colega.

Necesitamos una cuenta extranjera. Sigo trabajando en la financiera casa y
esa es la verdadera razón que necesito un segunda parte o persona, ponerse
de pie y trabajar conmigo y solicitar al banco aquí en los Países Bajos
como los familiares. Tengo en mi poder todos los los documentos necesarios
para que esta operación realizada con éxito.

Más información será proporcionada a la recepción de su pronta respuesta y
quiero que sepas que no hay ningún riesgo. lo haré Necesitamos trabajar
juntos, si usted está interesado y le aseguro que me proporcionará todos
útiles información y documentación ya que este negocio necesita atención
urgente no hay mucho tiempo que perder.

Por favor Escríbeme directamente con su nombre, dirección, teléfono y
número de fax en este email: (alfred.robertt@gmx.com)

para que yo pueda explicar los procedimientos.

Saludos

Alfred Robert

Como no quería dejar pasar la oportunidad de hacerme rico, he contestado esto: 


Buen día,

Mi nombre es Yogurtu Nge. Soy de Nigeria, por lo que suponer que cumplo con los requisitos necesarios.

Curiosamente, yo también necesitar su ayuda para solventar problema con una familiar herencia que vive en el Países Bajos. He pensado podríamos ayudarnos mutuamente y no tendrían ni cederme ese 40%.

Mi caso el problema que tengo justificar a las autoridades de mi país, he recibido ciertas cantidades dinero desde el Países Bajos, de forma se acredite soy de los herederos uno, pero causa del control en las cuentas banco, ese dinero tener que ser enviar mediante Western Union.

Necesitar que enviar una cantidad comprendida entre 10.000 y 15.000 a nombre de Yogurtu Nge siguiente dirección:

12, Accra St. 10002, Abuja, Niger

De forma yo podré acreditar ser heredero legítimo y poder les enviar mis datos podemos sacar los 6.5 millones de dolares EE.UU, que ser todo por ustedes.

No existe ningún riesgo, tener mi nombre y dirección. Necesitamos trabajar
juntos.

Saludos.

Yogurtu Nge.


Estoy deseando ver su respuesta.

viernes, 12 de abril de 2013

Añorando la edad de piedra

Imagen: Flickr
El otro día escuché en la radio, la que seguramente es la frase más estúpida que he oído nunca en un medio de comunicación"yo estoy en contra de la tecnología".

Partiendo de la base de que un martillo, una rueda, o un mechero, son productos tecnológicos, es de suponer que lo que el cenutrio en cuestión quería decir es, que está en contra de las nuevas tecnologías. No creo que haya hoy en día nadie tan estúpido como para estar en contra de, por ejemplo, las cremalleras. Como la estupidez no se cura sola, os dejo una lista de productos tecnológicos, por si alguna vez os encontráis en una discusión con un troglodita:

 - Una cremallera, un martillo, una bicicleta, un bisturí, una máquina de respiración asistida, una bombilla, un cuchillo, una lavadora, un motor eléctrico, un bolígrafo, una máquina de coser, una escoba, un mando a distancia, una campana, una máquina de rayos x, una cintra métrica, un ascensor, el sistema de frenado de un coche, un aparato de diálisis, etc.

La lista es prácticamente interminable, casi tanto como la estupidez de algunos humanos, y para ahorrarle la vergüenza al individuo, no citaremos su nombre :)

domingo, 31 de marzo de 2013

0,76 € al año


Imagen: Flickr
Hace unos días dejó de funcionarme Whatsapp. Llevaba varios días saliendo un mensaje recordándome que el servicio caducaba en breve, y tenía que pagar la cuota para otro año de uso. Lo fui dejando ir hasta que llegó el día y no pude usarlo, aunque tampoco me salía ya la opción de comprarlo. Probé a descargar la última actualización y parece que ha vuelto a funcionar, aunque no sé por cuanto tiempo.

El caso es que después de esto, me puse a pensar en el precio de la aplicación, y en lo que nos gastamos en otras cosas. 76 céntimos al año es una cantidad tan ridícula que la negativa a pagarla estaba más relacionada con la costumbre que con la lógica. Estamos acostumbrados a no pagar por software. Y en algunos casos tiene sentido, muchos programas son caros, tienen precios orientados a profesionales que no todos los usuarios pueden permitirse. Pero 76 céntimos al año por una aplicación que usamos a diario y que funciona muy bien, me parece más que justo.

Por un lado, hay que entender que, por mucho que no nos demos cuenta, detrás de una aplicación hay un grupo de personas que trabajan, no solo para desarrollarla, sino para mantenerla, actualizarla y corregir los errores. Igual que hoy la gente ya no usa Windows 3.1, las aplicaciones de móviles también se irán quedando obsoletas si alguien no las va actualizando. Por otro lado, si analizamos las alternativas, aunque existen varios programas gratuitos con las mismas funcionalidades, hay algo en lo que fallan todas las que he probado; la complejidad. Whatsapp no es mejor porque pueda hacer más cosas, porque sea más segura o más bonita. Es una cuestión de simplicidad por lo que ahora lo usan millones de personas de todas las edades. Ha dejado de ser una aplicación para usuarios avanzados y se ha convertido en universal, porque es sencilla.

He leído varios mensajes en Internet criticando a la gente que se gasta cientos de euros en un teléfono móvil y no se quiere gastar menos de un euro en una aplicación, pero creo que la comparación es un error. Que yo decida gastarme más dinero en una cosa que en otra no viene al caso, la cuestión es si merece la pena pagar 76 céntimos al año por usar la aplicación y si el precio es justo.

viernes, 15 de marzo de 2013

El rato que fui de amena

Imagen: Flickr
Hace algo más de un mes que terminó el periodo de permanencia que tenía con Yoigo, y viendo los precios de las tarifas de voz y datos del mercado, decidí cambiar de compañía para ahorrar unos euros al mes. Después de ver varias opciones, me decidí por amena, que por 7 euros más IVA al mes, ofrece 1 GB de datos y llamadas a 1 céntimo el minuto (más 15 céntimos de establecimiento por cada llamada). Solicité la portabilidad a través de Internet y al momento comenzó a tramitarse.

Al día siguiente me llamaron de Yoigo para preguntar por la potabilidad y el motivo de la misma, y tras escuchar mi explicación, me ofrecieron una tarifa muy parecida, pero con 3000 minutos al mes de llamadas a 0 céntimos el minuto (más 15 céntimos por llamada…). Tras sopesarlo un poco, y teniendo en cuenta que hasta ahora el funcionamiento de la red había sido bastante bueno, decidí aceptar la contraoferta y permanecer en Yoigo. Y ese día descubrí el porqué de la mala fama de las compañías de telefonía móvil.

En primer lugar, desde Yoigo me dicen que tengo que llamar a amena para cancelar la potabilidad, pero es más fácil hablar por teléfono con Obama que con atención al cliente. Después de 5 ó 6 intentos, cuando me cogen el teléfono, me dicen que el horario de cancelación de portabilidades es hasta las 14:00 (!!!!). Al final me vuelven a llamar de Yoigo para comunicarme que la portabilidad ya está hecha, pero que pueden gestionar mi vuelta directamente si estoy de acuerdo.

En ese momento me doy cuenta de que he cometido el error de no solicitar el código de desbloqueo para liberar el teléfono en el mismo momento que me ofrecieron la "retroportabilidad", así que el día que recibo la tarjeta de amena, al ponerla, compruebo que no puedo usarla e intento solucionarlo. Llamo a atención al cliente de Yoigo y un contestador comienza a pedirme mis datos. Una vez introducido el móvil y el dni me comunican que mis datos no coinciden con ningún cliente (efectivamente, durante ese día, a efectos prácticos, yo no era cliente), por lo que no puedo pasar la barrera de ese contestador. Busco varios teléfonos por Internet y tras llamar a unos 5 ó 6 números diferentes, consigo que una operadora me confirme que, la única opción de que ellos me faciliten el código para liberar el móvil, es que sea cliente en el momento de pedirlo. Si había sido cliente un día antes, durante más de un año y medio, o iba a serlo de nuevo al día siguiente, no tiene ninguna importancia, porque justo en ese momento yo no era cliente.

Después de un rato charlando, le pregunto a la operadora que, si yo no quisiera volver a Yoigo y quedarme en la otra compañía, la única opción que tendría para liberar el móvil sería, volver a solicitar la potabilidad a Yoigo, solicitar el código, y automáticamente volver a solicitar la potabilidad a otra compañía. Ella me confirma que es la única opción que me quedaría.

Finalmente, tras la odisea de llamadas, decido tirar por la calle de en medio y, aprovechando que el móvil es android y tengo permisos de root, descargo del market una aplicación que, tras un par de clics y unos 2 minutos de espera, libera el teléfono permitiendo usar una tarjeta SIM de cualquier compañía. Meto mi tarjeta de amena y comienzo a usar el móvil desde aproximadamente las 20:00, y a las 2 de la mañana vuelvo a ser cliente de Yoigo.

He sido cliente de Yoigo más de un año y medio, he sido cliente de amena durante varias horas, y en ambos casos tengo la misma sensación desesperante de ver lo mal que gestionan las relaciones con los clientes las compañías telefónicas.

miércoles, 13 de marzo de 2013

La dación en pago y la cultura del alquiler

Imagen: Flickr
Ahora que este gobierno, posiblemente uno de los más desastrosos de la democracia, intenta justificar el rechazo hacia la iniciativa legislativa popular acerca de los desahucios, los medios de comunicación no parece que den cabida a ninguna propuesta alternativa al problema de la vivienda en este país (también podría ser que nadie esté planteando alternativas).

Creo que hay dos cosas que se están pasando por alto todo el tiempo en este debate. En primer lugar, no creo que los desahucios sean la solución para los bancos. La mayoría de entidades financieras tienen ya una enorme bolsa de viviendas desocupadas, muchas de ellas procedentes de promociones que nunca llegaron a venderse (viviendas que no han tenido dueño). Desahuciar a una familia para, posteriormente, intentar vender la vivienda y así intentar recuperar el dinero invertido, parece una mala idea, habida cuenta del desplome de precios que todavía no ha llegado a su fin. Cualquier alternativa que permita, a corto o largo plazo, un mínimo ingreso de quienes ahora mismo no pueden hacer frente a sus hipotecas, parece más razonable. Por ejemplo, ofrecer alquileres sociales a esas familias, obteniendo un beneficio extra y sin perder la posibilidad de algún día vender esa vivienda.

Pero cuando analizas a fondo la situación, caes en la cuenta de un segundo punto de vista; las personas que viven de alquiler. En España existe una cultura muy arraigada sobre la propiedad inmobiliaria, y es común escuchar consejos del tipo, "el alquiler es tirar el dinero, si compras estás invirtiendo". Esa frase, que tiene parte de verdad, es una visión muy sesgada sobre el tema. Es posible que, si te paras a hacer cuentas, descubras que los intereses que pagas por una vivienda a lo largo de tu vida, se parezcan mucho a la cantidad total que puedes pagar por un alquiler durante los mismos años. Sin contar con otros factores, como la "libertad" de cambiar de vivienda, de ciudad o incluso de país. De cualquier forma, es verdad que una vivienda en propiedad (aunque hasta que no pagas el último céntimo, la vivienda es del banco), aporta cierta seguridad en la vida de una familia. Y ahí es donde quería llegar.

Muchas personas que actualmente viven de alquiler, lo hacen simplemente porque no han tenido oportunidad de acceder a la compra de una vivienda. Se está hablando mucho de luchar contra los desahucios por el impago de las hipotecas, pero, ¿qué ocurre si una persona no puede pagar el alquiler de la vivienda en la que reside? Actualmente existen dos opciones para el inquilino; dejar de pagar y permanecer en la vivienda hasta que la justicia tome partido; o abandonar la vivienda en busca de una opción viable (un alquiler más barato, compartir piso, volver a la vivienda familiar…). ¿Qué ocurre si, una familia que vive de alquiler y no puede pagar la cuota, decide que aunque la vivienda no es de su "propiedad", es su hogar y no quiere abandonarlo? ¿Consideraría la sociedad que los están echando de "su" casa y apoyaría igualmente un movimiento que paralizara dichos desahucio? ¿Tendrán algunos que arrepentirse de no haber solicitado una hipoteca, por miedo a no poder hacer frente a la misma, y haber optado por vivir de alquiler? ¿Vamos a concederle mayor protección a quienes pagan "su" vivienda al banco que a quienes lo hacen a un casero?